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miércoles, 15 de junio de 2011

2º Comunicado del PCPE ante la detención de sus camaradas detenidos en Asturias




LOS APARATOS DEL ESTADO ORGANIZAN UN MONTAJE CONTRA EL PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA Y CONTRA LOS COLECTIVOS DE JÓVENES COMUNISTAS

La persecución contra los comunistas en este país da un salto cualitativo con la detención, este martes día 14, de dos militantes del PCPE, uno de ellos miembros del Comité Central del Partido, y el aviso de detención de otros tres militantes más.

La maniobra policial lanza una acusación de terrorismo contra estos miembros del Partido por, supuestamente, haber lanzado unos cócteles molotov el día 15 de enero en un pueblo de Asturias, y pone a los militantes detenidos a disposición de la Audiencia Nacional.

Estas acusaciones de la policía carecen de la más elemental base de veracidad, puesto que son actuaciones que no se corresponden con la línea política de lucha de masas del PCPE, expresada en sus documentos teóricos y en su propia práctica política.

Solo es en el contexto de la agudización de la lucha de clases, con las crecientes dificultades del capitalismo español para afrontar su profunda crisis estructural, y el terror del bloque del poder al ascenso de las luchas obreras y populares buscando una salida socialista y comunista, como se puede comprender que se proceda a esta burda maniobra para tratar de alejar a la organización revolucionaria del apoyo de las masas obreras.

Los servicios secretos organizaron todo tipo de manejos durante la dictadura franquista para incriminar al movimiento comunista que luchaba contra la dictadura fascista, hoy -en el contexto de la lucha contra el comunismo que se desarrolla en el marco de la UE-, el capital recurre a nuevos métodos para tratar de frenar el ascenso de la organización de los comunistas en España. Y así, no es casualidad que estas detenciones se produzcan justo en uno de los municipios donde el PCPE obtuvo representación en las pasadas elecciones municipales, en el Ayuntamiento de Carreño.

El Comité Ejecutivo denuncia este montaje policial, que tiene el antecedente de otro juicio que está pendiente de celebrar en Barcelona el próximo día 1 de diciembre, donde también se vierten falsas acusaciones contra tres militantes de la organización. Esta situación ha sido denunciada a nivel internacional, e incluso presentada una interpelación en el Parlamento Europeo por el Partido Comunista de Grecia.

El Comité Ejecutivo del PCPE manifiesta con toda firmeza que no se dejará chantajear por los aparatos del estado, con estas, ni con otras maniobras que se puedan realizar contra su actividad política y contra sus militantes.

El Comité Ejecutivo del PCPE exige la inmediata puesta en libertad sin cargos de los militantes detenidos. Igualmente exige una inmediata investigación de quienes hayan participado en la preparación de esta descarada maniobra y la depuración de las responsabilidades en los aparatos del estado que lo han organizado.

El Comité Ejecutivo del PCPE llama a todas las organizaciones obreras y populares a apoyar estas denuncias y a participar en las movilizaciones que se organizarán inmediatamente en solidaridad con los compañeros detenidos y en denuncia de esta actuación de los aparatos del estado.

Comité Ejecutivo del PCPE a 14 de junio de 2011

Detenidos dos militantes del PCPE en Candás (Asturias)



JOSÉ IVAN FERNÁNDEZ, MIEMBRO DEL COMITÉ CENTRAL, Y VANESA GARCÍA RODRÍGUEZ HAN SIDO DETENIDOS ESTA TARDE POR LA BRIGADA POLÍTICO-SOCIAL EN EL LOCAL DEL PARTIDO EN CANDÁS


En la tarde de este martes, día 14 de junio, se han presentado varios policías de paisano en la nueva sede del PCPE en Candás, y, sin mediar explicación alguna, se han llevado detenidos a Vanesa García Rodríguez y a José Iván Fernández, este último es miembro del Comité Central del PCPE.

Al estilo de la brigada político-social de la anterior dictadura se ha personado un numeroso grupo de policías secretas, en dos vehículos, que han requerido a los dos miembros del Partido y se los han llevado presos, sin que mediara explicación alguna, y sin que pudieran tan siquiera informar a otra persona que también se encontraba en el local en ese momento.

Esta actuación policial viene a ser una expresión más de la línea de acoso que los cuerpos de policía desarrollan contra la actividad política del PCPE, y de sus militantes. Responde a una intencionalidad política de tratar de impedir la actividad política del Partido, que confronta directamente con los intereses de la dictadura del capital, la oligarquía y los aparatos del estado que los protegen. Esta acción, además, se realiza en un momento en que el gobierno de la socialdemocracia impulsa la nueva reforma laboral que trata de liquidar los derechos de la negociación colectiva, y que quiere colocar a la clase obrera a los pies de la patronal.

Ningún acoso, por violento que este sea, impedirá la continuación de la actividad política del PCPE al lado de la clase obrera en lucha por el socialismo y el comunismo. Cualquier ataque en esta situación no hace más que crecer la moral de lucha del Partido, y su determinación de enfrentar estas acciones con el apoyo del pueblo y de la clase.

El PCPE exige la libertad inmediata de sus dos miembros, sin cargos de ningún tipo.

El PCPE denuncia la actuación de las fuerzas policiales de la dictadura del capital, actuación que –una vez más- pone de manifiesto el carácter de clase del estado y de sus aparatos de represión.

¡LIBERTAD INMEDIATA PARA VANESA E IVÁN!
¡ALTO AL REPRESIÓN DEL COMUNISMO!

lunes, 30 de mayo de 2011

Real Academia de la Historia de la Mierda Pinchada en un Palo


 
Franco en el club de los demócratas
Hay por ahí un marqués del capullo verde, presidente del club de amigos del revisionismo, que ha “dirigido” una “enciclopedia”. Ha costado seis millones y medio de euros, de dinero público por supuesto, y ha sido presentada por el “ciudadano” Borbón y una ministra “socialista”. Lo que se dice en los cincuenta tomos, de los que se han editado veinticinco, sirve muy bien para explicar donde nos llegamos.
Franco era bueno. Los rojos eran muy malos. Los moros nos invadieron, a “nosotros” los visigodos, y no nos quedó otro remedio que expulsar a los judíos y perseguir a los gitanos.   La masturbación identitaria, aznárida, aguirrista o campista, sin complejos.
  La mancha azul, provocadora, engrasa las pistolas. Las teóricas y las de verdad. Como es publico y notorio la democracia es un valor histórico del fascismo español.
Los fascistas españoles son demócratas de toda la vida. Por eso ellos escriben la historia y pagan los ciudadanos (sinónimo de pringaos). Las cunetas siguen llenas de cadáveres pero mucho más relajados desde que saben que los asesinos no eran totalitarios. Eran asesinos buenos, un poco autoritarios y nada más.
  El rey, cada vez más convertido en repugnante personaje, avala, como avaló siempre, al franquismo que lo coronó. El juez que pretendió juzgar al franquismo está siendo juzgado tras una denuncia de falange. El mundo al revés.
Es cierto que la equidistancia está muy presente últimamente, todos fueron unos hijos de puta, según Reverte y por ahí. Que fácil todo. Miguel Hernández como todo el mundo sabe, era un hijo de puta. Y Antonio Machado otro.
Los españoles somos históricamente así, según Reverte, unos hijos de puta. Digo yo, siguiendo el hilo, que los aristócratas que dirigen enciclopedias también son españoles, y el rey el primero de ellos.
  Lo de Franco no fue una dictadura. Es que tenía el carácter fuerte. Parece conveniente que la próxima enciclopedia se la encarguen a la asociación de amigos de Hitler, que no fue tampoco un dictador sino un hombre noble algo impulsivo. Provocó la segunda guerra mundial por un pronto irrefrenable, pero sin mala intención.  Igual que Franco y la camarilla de españoles revertianos, gente bondadosa que tuvo que sacar lo peor de ellos mismos para enfrentarse a la hidra roja. Los rojos solo querían matar y violar, así que no quedó más remedio a la gente de orden que sacar las pistolas y hacer limpieza. Lo hicieron por nuestro bien no fuéramos a caer en las garras de Moscú. Que gente tan abnegada. Por eso se quedaron con todo, la hacienda, el caballo y la espada. Ahora vienen a por más. Pero tranquilos todos; solo son un poco autoritarios.   
 Fuente: Kaosenlared
 

domingo, 31 de octubre de 2010

HUELGA GENERAL DEL 29S: LA REPRESIÓN A LA JUVENTUD COMUNISTA


Documento unitario firmado por la Juventud Comunista de España (Marxista - Leninista),
 los Colectivos de Jóvenes Comunistas, la Unión de Jóvenes Comunistas de Madrid y Gazte Komunisten Batasuna.

Los comunistas entendemos que toda sociedad, desde la aparición de la propiedad privada y de las clases sociales, se dota de un Estado, que protege los intereses de la clase dominante. Independientemente de los modelos de Estado -monarquía o república, democracia o dictadura-, en cualquier sistema social donde existan clases, hay intereses contrapuestos y una serie de instituciones dedicadas a defender los de la clase en el poder.

El Estado Español, como todo país capitalista, no es una excepción y practica de forma sistemática la represión. A nadie le son extrañas las imágenes de manifestantes siendo salvajemente agredidos por la policía, así como las cada vez más restrictivas leyes que regulan la participación política y las libertades teóricamente garantizadas en la farsa que supuso la Constitución del 78. Las ordenanzas municipales multan modos de expresión típicos de las organizaciones obreras, como son los carteles, las pegatinas o los murales, dejando únicamente como espacios habilitados aquellos que son de pago.

Sin embargo, con la irrupción de la crisis capitalista, el sistema ha incrementado sus tendencias represivas, sobre todo ante toda iniciativa que cuestione su legitimidad para garantizar el futuro de la juventud y de la clase trabajadora. La huelga general ha sido buena prueba de ello.

La huelga general es un instrumento de la clase obrera para defender sus intereses. En la economía capitalista, los y las trabajadoras nos vemos obligados a vender nuestra fuerza de trabajo, a cambio de un salario. Nuestro poder como clase está en que sin nosotros y nosotras, se detiene la producción y la extracción de plusvalía. De ahí la importancia de la huelga general y del cierre.

Pues bien, la Huelga General -que para muchos jóvenes comunistas, era la primera- ha tenido una respuesta represiva muy por encima de los niveles habituales a los que nos tiene acostumbrado el sistema. La crisis y la huelga general, como primer paso en proceso de elevación de la organización, conciencia y combatividad de la clase trabajadora, son los factores que llevan al sistema ha incrementar los niveles represivos. El éxito de esta movilización lo mediremos en función de su continuidad: en si es capaz de dar comienzo a una etapa de respuesta organizada y sostenida de la clase obrera, que eleve gradualmente su conciencia y sea capaz de luchar por sus propios intereses. En la medida en que lo logremos, la represión se incrementará.

El 29 de septiembre, muchas ciudades amanecieron casi en estado de sitio: con un despliegue policial -tanto de uniformados como de policía secreta- descomunal y un ejercicio de la violencia, especialmente por parte de la UIP (antidisturbios) que merecería el calificativo de desproporcionada, si este adjetivo no llevase implícitamente la idea de que podría haber bajo el capitalismo una acción policial adecuada.

En esta represión jugó un papel destacado el principal piquete de esta Huelga, que no fue sindical, sino el piquete que los medios de comunicación jugaron a favor de la patronal. Desde “El País” hasta Pedro J. Ramírez -que llamó a un despliegue policial que aterrorizase más que “los sindicatos”- hicieron una campaña de desprestigio contra la Huelga General y de criminalización de la acción sindical.

Es cierto y debemos ser críticos con 8 años de pacto social y de complicidad de la burocracia sindical con los intereses de la patronal. Pero el auténtico objetivo de los ataques de los grandes medios no eran la UGT y CCOO sumisos y pactistas de hace un año, sino la acción organizada de la clase obrera: la huelga, los piquetes, las manifestaciones, las conquistas de la clase obrera -arrancadas en la lucha- como las liberaciones sindicales -que nada tienen que ver con la deformaciones que existen en determinados centros de trabajo-,… etc.

Los medios de comunicación, propiedad de grandes corporaciones capitalistas, caldearon el ambiente, haciéndolo propicio para legitimar las acciones de represión policial y el esquirolaje.
Aunque la represión se dio en prácticamente todos los ámbitos y momentos, vamos a poner ejemplos concretos antes, durante y después de la Huelga General.


ANTES DE LA HUELGA GENERAL del 29 de septiembre, los y las jóvenes comunistas se lanzaron a una intensa campaña para difundir la importancia de la movilización, tanto a través de la propaganda como en el los centros de estudio y de trabajo.

La propaganda por la Huelga General ha sido duramente perseguida y criminalizada. Esta persecución se fundamenta, como mencionábamos anteriormente, en ordenanzas municipales con claro carácter político, que prohíben, desde fijar carteles, hasta exhibir banderas en un balcón en algunas ciudades.

Sin embargo, aunque las ordenanzas en teoría prohíben cualquier cartel o cualquier bandera, hasta el momento nunca se ha multado a un estudiante que busque piso a través de un cartel o a un fan que pone la bandera de su equipo de fútbol en el balcón. Las ordenanzas tienen un claro carácter político, por el modo en que se aplican, cerrando vías de expresión a la clase obrera, que ya de por sí no tenía acceso a televisión, prensa escrita y otros medios.

Un claro ejemplo se vivió en Madrid. En la noche del 21 de Septiembre, 4 jóvenes trabajadores fueron interceptados y conducidos a la comisaría de Villaverde ante la acusación de estar realizando pintadas contra la reforma laboral y por la huelga general. Estos jóvenes fueron fichados, con toma de huellas y fotos incluidas, mientras la policía se esmeraba en averiguar “que organización les instigaba o pagaba para realizar estos actos”, mezclándolo con amenazas.

La detención ante unas pintadas es algo poco habitual: suele castigarse con una mera sanción administrativa. Los jóvenes pasaron toda la noche en los calabozos de la comisaría y no se les permitió avisar de su situación, de forma que uno de ellos perdió su trabajo.

Esta es una maniobra de clara represión política. A nadie se le escapa que si las pintadas de las que les acusan hubieran tenido cualquier otro mensaje no hubieran pasado de una simple toma de datos e incautación de los sprays. Nos demuestran también que bajo la dictadura del capital, la libertad de expresión la tienen únicamente los grupos empresariales, las minorías dominantes. Los y las trabajadoras tenemos libertad de expresión si no la usamos para defender nuestros intereses, si no la usamos contra la obtención del máximo beneficio empresarial.

EL DÍA DE LA HUELGA GENERAL, hubo infinidad de ejemplos de represión. La juventud comunista fuimos identificados por la policía, se nos grabó desde los furgones, se nos vigiló de forma preferencial cuando actuábamos dentro de piquetes sindicales y sufrimos agresiones, detenciones y amenazas, del calibre de “esta noche voy a por ti y te voy a torturar cosa fina” (la perla literaria es original de un agente antidisturbios desplegado en Alicante).

Si hay un claro caso de represión es el que se dio en Córdoba, cuando los piquetes confluyeron frente a un centro comercial. La policía nacional, en actitud desafiante, se situó frente al piquete y, parapetados tras el cordón policial, estaban los encargados de las plantas de la empresa. En un momento de tensión, el manifestante fue agarrado por brazos, cabeza y pelo por parte de la policía e introducido con ayuda de los empleados dentro del centro de trabajo. Dentro, fue golpeado de forma impune, mientras era arrastrado delante del resto de cámaras y manifestantes. Pronto, los encargados del centro comercial se dieron cuenta y trataron de tapar los escaparates con su propio cuerpo, para que los manifestantes no pudieran ver lo que al joven militante le estaba ocurriendo.

Tras más de una hora desprotegido, al joven comunista se le permitió hablar con una abogada y tras esto lo llevaron detenido a la comisaría de policía. Seis horas más tarde, y tras comparecer ante el juez, el joven salió definitivamente en libertad. Por increíble que suene, fue la policía y la empresa quienes denunciaron al joven, con los cargos de coacciones y atentado a la autoridad. El juicio rápido se celebró el pasado 14 de octubre y está a la espera de sentencia, aunque este tipo de procesos están diseñados para desproteger y anular las garantías de defensa de los acusados.

Pero si hablamos de represión, de manera casi natural, giramos la cabeza hacia Euskal Herria. El movimiento popular lleva décadas sufriendo la cárcel, las torturas, la falta de libertades y la criminalización. A medida que la estrategia de ETA se dirige hacia el fin de las vías armadas de lucha, el Estado ha tenido que pasar de justificar su escalada represiva en el “terrorismo” a extender el “entorno de ETA” a prácticamente cualquier actividad de disidencia organizada.

Que en Euskal Herria existan niveles superiores de represión a los del resto del Estado no es ninguna casualidad: es proporcional al nivel de desarrollo de la lucha. La represión se dirige fundamentalmente contra el pueblo organizado.

En Euskal Herria, la del 29 de Septiembre fue la tercera huelga general. Ninguna de ellas ha contado con la unidad de la clase, lo cual ha debilitado de manera notable la efectividad de las mismas. Ya en anteriores huelgas generales, varios jóvenes militantes comunistas en los piquetes de Bilbo fueron agredidos por la Ertzaintza. No por casualidad, la agresión se produjo contra aquellos que iban claramente identificados con símbolos comunistas.

TRAS LA HUELGA GENERAL, el aluvión represivo contra la parte más consciente de la clase trabajadora ha sido descomunal. Especialmente contra la juventud comunista, que trabaja bajo modalidades de contratación sin apenas garantías y de forma temporal.

Un caso especialmente sangrante es el que está viviendo un joven comunista de Mallorca, que trabaja para una multinacional de venta de pizzas a domicilio. Como es natural, un grupo de trabajadores jóvenes hicieron trabajo político en favor de la Huelga General durante semanas. El día anterior, varios piquetes sellaron las cerraduras con silicona y dañaron las motocicletas de la empresa poniendo azúcar en los motores.
En ninguna de estas acciones participó el joven comunista, ya que al estar claramente identificado como tal por un tatuaje, corría el riesgo de ser acusado de cometerlas. De hecho, trabajó junto a los encargados de la empresa hasta las 00:00 del día 29, cuando comenzó la Huelga General y abandonó su puesto de trabajo. Se dirigió como piquete informativo al aeropuerto de Palma de Mallorca, donde fue identificado por la Policía Nacional. Es decir, tanto la empresa como la Policía Nacional saben a ciencia cierta que no ha participado en acciones de sabotaje, pese a lo cual ha sido denunciado y ha tenido que ir a declarar ante la Guardia Civil.
El interrogatorio de la Guardia Civil comenzó con preguntas acerca de su militancia comunista o de si había secundado la Huelga General. También se le mostraron panfletos y propaganda política de la organización juvenil comunista a la que pertenece. Un interrogatorio político a cargo de un cuerpo militarizado. ¡Cómo en los peores tiempos!

En todos los casos mencionados, hemos omitido las siglas de la organización concreta a la que pertenecen los camaradas que sufren la represión. No es porque no nos sintamos orgullosos de las mismas, sino porque lo que nos une es precisamente que el sistema no distingue entre unas siglas y otras, persigue una praxis que le resulta peligrosa: la militancia comunista, especialmente en el ámbito juvenil.

Podemos preguntarnos por qué somos los jóvenes comunistas para este sistema que se define como democrático. En toda sociedad, las clases sociales -grupos que se caracterizan por la propiedad o no de medios de producción y un rol en la producción- tienen intereses objetivos, al margen de la voluntad de los individuos. Estos intereses chocan, en ocasiones, con los de otras clases y se produce la lucha de clases.
Esta lucha de clases se da a todos los niveles y de forma natural y espontánea: mientras que una subida de salarios va en favor -de forma objetiva- de una clase, al mismo tiempo va en contra de otra. Los comunistas ni inventamos ni somos causantes de esta lucha de clases, pero sí somos quienes a través de los instrumentos científicos del marxismo-leninismo, podemos trazar las formas de lucha y orientación más adecuadas hacia el objetivo de la superación del capitalismo.

No sólo somos quienes tenemos más capacidad para ponernos al frente de las luchas, sino que estamos asistiendo a una nueva generación de jóvenes que recupera la combatividad de generaciones pasadas, que toma la iniciativa, da la cara y supera las veleidades pactistas y reformistas.
El futuro pasa por una nueva generación que construya la organización revolucionaria capaz de llevar a la clase obrera a una lucha sostenida por sus propios intereses y por la construcción del socialismo. Hoy día vemos embriones de ese futuro: destacamentos leninistas, voluntad unitaria, superación de errores y sobre todo, lucha consecuente junto a la clase y a la juventud.
Organización comunista sigue siendo hoy la máxima expresión de pueblo organizado por sus propios intereses.

En la medida en que avancemos por ese camino, nos encontraremos con un incremento gradual de la represión de un sistema que -lo pinten como lo pinten- no es más que la expresión actual de la dictadura del capital. Las organizaciones abajo firmantes, denunciamos esta represión y lucharemos con la mayor unidad posible en favor de quienes han sufrido la cara más siniestra del “Estado de derecho”.

¡Viva la lucha de la juventud trabajadora y estudiantil!
¡Viva la juventud comunista!
¡Capitalismo es miseria! ¡Socialismo es futuro!


FIRMADO POR:
Juventud Comunista de España (Marxista-Leninista)
Colectivos de Jóvenes Comunistas
Unión de Jóvenes Comunistas de Madrid
Gazte Komunisten Batasuna

Extraído de la pagina del PCPE y los CJC en Aragón.

lunes, 4 de octubre de 2010

Las grandes matanzas "estalinistas", en duda razonable



P. Krasnov - Pravda.info 
Traducido del ruso por Josafat S. Comín


Para poder demostrar que el “rey está desnudo”, no se necesita ser un sastre profesional. Basta con tener ojos y no tener miedo de pensar, aunque sea un poquito. Después de ver cuantas veces se ha reescrito la historia, alardeando de alambicadas metodologías estadísticas, “capaces de demostrar” lo que se quiera, la gente ya no se cree nada. Por eso no pretendo cansar al lector con cálculos estadísticos, sino simplemente apelar al uso del sentido común.

Cuando se habla de la represión, que se produjo en la época de Stalin, la propaganda antisoviética asegura lo siguiente:
  • Los fascistas aniquilaban a otros pueblos, los comunistas al suyo propio.
  • 20 millones de muertos en la guerra con los alemanes. Otros veinte en la guerra contra su propio pueblo.
  • 40, 50, 60 y hasta 120 (!) millones de personas que pasaron por los campos.
  • Prácticamente todos los arrestados eran inocentes. Los condenaban por delitos como que una madre arrancase 5 espigas de trigo para sus hijos hambrientos, o que por llevarse del trabajo un ovillo de hilo, te caían 10 años.
  • Casi todos los arrestados eran enviados a campos, donde trabajaban en la construcción de canales o en la repoblación forestal. La mayoría de los condenados murió.
Cuando se pregunta por qué el pueblo no se rebeló, si lo estaban aniquilando, la respuesta habitual es: “el pueblo no lo sabía”. El hecho de que el pueblo no sospechase el alcance de las represiones, es algo que pueden confirmar no solo toda la gente que vivió en aquellos años, sino numerosas fuentes escritas. En este sentido vale la pena señalar una serie de importantes cuestiones, para las que no hay no ya una explicación convincente, sino en general respuesta alguna.

¿De dónde sacan esa inverosímil cantidad de presos? 40 millones de prisioneros, equivale a la población que sumaban entonces Ucrania y Bielorrusia juntas, a toda la población de Francia, o a toda la población urbana de la URSS de aquellos años. El arresto y deportación de miles de ingushes y chechenos fue señalado por los historiadores como un acontecimiento impactante. Algo perfectamente comprensible. ¿Cómo es que el arresto y traslado de una cantidad de gente infinitamente mayor no cuenta con testigos?

Durante la famosa “evacuación hacia el este” en los años 41-42, 10 millones de personas fueron trasladadas a lo más profundo de la retaguardia. Los evacuados vivían en escuelas, campamentos. Donde fuese. Es algo que recuerdan nuestros mayores. ¿Cómo no notar el paso de 40, 50 ó 60 millones?

Casi todos los testigos de aquellos años señalan el traslado y el trabajo en la construcción de los prisioneros alemanes. Era imposible no verlos. El pueblo todavía recuerda por ejemplo que: “este camino lo construyeron los prisioneros alemanes”. En el territorio de la URSS hubo cerca de tres millones de prisioneros de guerra. Resulta imposible no advertir la presencia de una cantidad tan grande de personas. ¿Por qué no sucede lo mismo con un número supuestamente 10 ó 20 veces superior de “presos”? El solo hecho del traslado y trabajo en las obras de una cantidad tan increíble de personas debió haber conmocionado a la población de la URSS. Es algo que se ha ido transmitiendo de boca en boca, decenas de años después. ¿Existió algo de esto? NO.

¿Cómo transportar a zonas tan alejadas, con ausencia total de caminos, a esa enorme cantidad de gente? ¿y qué medio de transponte, de entre los que disponían en aquellos años, debieron haber utilizado?

La construcción a gran escala de carreteras en Siberia y en el norte, comenzó mucho más tarde.
El traslado de enormes masas humanas de varios millones por la taiga y sin caminos es algo absolutamente irreal. No hay posibilidad alguna de abastecer de provisiones a tanta gente durante un camino de varios días.

¿Y dónde se ubicaba a los presos? Se supone que en barracones. Imagino que no se construirían rascacielos para presos. Sin embargo un barracón por muy grande que sea no puede albergar más gente que un bloque de cinco pisos. Por algo se construyen casas de varios pisos. Luego para recibir a 40 millones de presos, se supone que debieron construir 10 ciudades del tamaño que tenía entonces Moscú. Inevitablemente deberían quedar huellas de esos asentamientos gigantescos. ¿Dónde están? En ninguna parte.

Si desperdigamos una cantidad así de presos, por una enorme cantidad de pequeños campos, localizados en puntos de difícil acceso en zonas poco habitadas, el abastecimiento se convertiría en un problema irresoluble. Además, los gastos de transporte en condiciones de ausencia de caminos, serían inimaginables. De haberse situado cerca de las carreteras, junto a núcleos importantes de población, toda la población del país hubiera sabido de la enorme cantidad de presos.

Ciertamente, de haber estado en las afueras de las grandes ciudades, debería haber un gran número de construcciones singulares, que sería imposible que pasasen inadvertidas, o fuesen confundidas con cualquier otro tipo de edificación.

El famoso canal Belomor lo construyeron 150 mil presos, el complejo hidroeléctrico de Kirov 90 mil. Todo el país sabía que en esas obras estaban trabajando presos. Y esas cifras son insignificantes en comparación con las supuestas decenas de millones.

Decenas de millones de “presos-esclavos” debieron dejar tras de si construcciones ciclópeas. ¿Dónde están y como se llaman? Podríamos seguir haciendo preguntas que nunca tendrán respuesta.

¿Cómo abastecer de víveres a esa enorme cantidad de gente en zonas alejadas de difícil acceso? Incluso suponiendo que se alimentasen con las raciones que había en el Leningrado del bloqueo, eso representaría que harían falta mínimo 5 millones de kilos de pan al día- 5000 toneladas. Y eso si nos olvidamos de que los guardias también comen, beben, necesitan armas y uniformes.
Seguramente todos habrán visto fotografías del famoso “Camino de la Vida”: uno tras otro, en una hilera sin fin, vemos a camiones de 1’5 ó 3 toneladas. Eso era prácticamente el único medio de transporte de aquellos años, aparte del ferrocarril (considerar a los caballos medios de transporte, dado el volumen y peso de la carga, no tiene sentido).

La población del Leningrado bloqueado era aproximadamente de 2 millones de personas. El camino sobre el lago Ladozhsky era de unos 60 Km. Pero el envío de mercancía, incluso en una distancia tan corta, se convirtió en un gran problema. Y no solamente por los bombardeos alemanes (los alemanes no consiguieron cortar el suministro ni un solo día). El problema estaba en la pequeña capacidad que ofrecía un camino comarcal como era el “Camino de la Vida”.
¿Cómo se imaginan los defensores de la hipótesis de las “represiones en masa” el abastecimiento de 10 ó 20 ciudades del tamaño de Leningrado, situadas a centenares o miles de kilómetros de distancia de las carreteras más cercanas?

¿Cómo se les hizo llegar las herramientas de trabajo y que medio de transporte, de entre los que había en aquel tiempo, se utilizó? Podemos no esperar respuestas. No las habrá.

¿Dónde se instalaba a los detenidos? Los detenidos rara vez comparten espacio con los que cumplen condena. Para eso existen centros de aislamiento especiales. Retener a los arrestados en edificios normales no se puede; se necesitan condiciones especiales, por consiguiente se debieron construir en cada ciudad, en gran cantidad, centros de aislamiento, cárceles, con capacidad para decenas de miles de detenidos cada una. Debieron ser construcciones de unas dimensiones gigantescas, pues incluso en la famosa “Butyrka” nunca hubo más de 7000 presos.

Incluso suponiendo que la población de la URSS sufría de una repentina ceguera y no se daba cuenta que se estaban construyendo cárceles gigantescas, una cárcel es algo difícil de esconder o de hacer pasar por otro tipo de construcción. ¿Qué fue de esas cárceles después de Stalin?

Tras el golpe de Pinochet hubo que meter a 30 mil detenidos en un campo de fútbol. Por cierto, eso fue algo que no pasó inadvertido para el mundo entero. ¿Cómo sería detener a millones?
A la pregunta: ¿Y dónde están las fosas comunes de los inocentes ejecutados, que se suponen millones? tampoco escucharán ninguna respuesta convincente.

Después de la propaganda antiestalinista de la Perestroika, lo lógico hubiera sido que hubiesen salido a la luz los lugares secretos de enterramientos masivos de millones de víctimas, donde poder levantar obeliscos y memoriales. Pero no hay ni huella de nada de eso.

Recordemos los enterramientos en Baby Yar famosos en el mundo entero. Toda Ucrania supo enseguida que allí se había producido un aniquilamiento masivo de civiles por parte de los fascistas. Según diferentes fuentes, acabaron con la vida de entre 70 y 200 mil personas.
Está claro que si no se pudo ocultar el fusilamiento y enterramiento de ese número de personas, mucho menos se lograría con cifras 50 ó 100 veces mayores.

Considero que los datos aportados y las reflexiones hechas son suficientes. Nunca nadie ha podido rebatirlas. Incluso si alguna de las situaciones anteriormente descritas, pudiese ser explicada de algún modo, traído “por los pelos”, no se podría explicar todo en conjunto. El cumplimiento simultáneo ya no de todas, sino de una parte siquiera de las condiciones de las que hemos hablado, es imposible por definición.

Unas cifras de tan colosal envergadura, no fueron elegidas por los falsificadores de modo casual. No sólo impactan, provocando fuertes emociones, sino que eliminan la posibilidad de crítica. Las víctimas de la manipulación, no están en estado de creer que se puede mentir ASÍ. Es algo que ya utilizó la propaganda nazi. Los sicólogos saben perfectamente, que para una persona media, todo lo que pase de 100 mil, se inscribe en la categoría de “muchísimo”.

Por eso, si nos dicen que murieron cien millones, es muy probable que lo creamos, puesto que en la vida cotidiana no operamos con grandes números.

Extraído de Pueblo Aragonés.



miércoles, 22 de septiembre de 2010

SALVADOR SOSTRES, LA HUELGA, LOS GITANOS Y LOS CANTAUTORES COMUNISTAS



“La huelga es un derecho perverso y no tendría que existir (…) y de ningún modo puede decirse que trabajar 40 horas a la semana sea algo que puede llegar a cansar a una persona decente. ¡A trabajar, panda de vagos! ¿Dónde iremos a parar con tanto holgazán?”
 

En su columna diaria del periódico el Mundo, este macarra de la escritura, burgués amanerado y dueño del escarnio gratuito, en un artículo publicado el 8 de septiembre,  recomienda prohibir las huelgaspor ser, según sus propias palabras, “un chantaje”. Reconozco que este señor ha conseguido justo lo que buscaba: que todos los medios de comunicación se hagan eco de sus atrocidades verbales, como el niño que se orina en los pantalones sólo para que alguien le haga caso. No obstante, para mí, un cronista anónimo cuyo blog se visita poco o casi nada, es un gusto mentarlo, pues la cabeza de este mequetrefe quedará de maravilla en mi recién estrenada lista de enemigos personales, (Al la derecha, bajo las etiquetas) que aunque no les conozca personalmente, mi aversión hacia ellos se convierte en algo personal cuando leo o escucho sus burradas. Darle propaganda desde aquí a este personaje no es lo mismo que dársela desde elgrupo PRISA o desde cualquier programa de entretenimiento que produzca Globomedia, darle bombo desde esta página no es más que un sencillo privilegio que el tal Salvador Sostres no merece, amén de una perfecta excusa para volver a descargar sobre alguien toda la rabia que había acumulado este verano, habiendo dejado el blog prácticamente en estado de coma.

En otro artículo del mismo publicado ayer, afirma lo siguiente acerca de la huelga del 29 – S: 


“El drama de los sindicatos, y de la izquierda en general, es que tienen un problema con la libertad. Ni saben qué es ni jamás les ha interesado saberlo. 
(…) Los piquetes, llamados coactivos, pero que son siempre coactivos, y en muchas ocasiones violentos, evidencian también un problema con la libertad y ese afán que tiene siempre la izquierda por meterse en la vida de los otros. (…) Si ya en estas chantajistas condiciones, (…) la huelga va a tener un seguimiento muy relativo, en condiciones normales y realmente democráticas, el número de huelguistas sería muy inferior en un país que, como España, lo que necesita es que la gente se ponga de una vez a trabajar y no este permanente buscar excusas para descansar.” 

No solo contra los sindicatos, los trabajadores y los parados que reclaman sus derechos arremete este niño de papá de frente despejada, también las víctimas del exilio xenófobo del señor Sarkozytienen su espacio en un artículo titulado “
No por gitanos: por delincuentes”, publicado el 10 de septiembre. Uno de los colectivos que más persecuciones ha sufrido a lo largo de la historia, cuya imagen se ha visto mil veces distorsionada y cuya cultura ha pasado inadvertida durante años, vuelve a sufrir el desprecio más miserable, el de otro diminuto gobernante con complejo de inferioridad que precisa de alzas en los zapatos para no sentirse tan acomplejado. Y cómo no, la iniciativa, que ha sido recibida con polémica y bajo la estólida mirada de la comunidad europea, que tardó en condenar la acción, ha contado con el apoyo de Mariano Rajoy o el PP de Cataluña entre otros, pero el más explícito ha sido Sostres y su nociva prosa en la que señala lo siguiente:


“ Lo que Sarkozy intenta es erradicar el chabolismo y el submundo de delincuencia y peligrosidad social que este chabolismo voluntario genera.
(…) Integrar a extranjeros inmigrantes es positivo y loable  siempre y cuando esta gente se incorpore a los principios y valores de la tierra de acogida en lugar de pretender exportar la miseria de la que provienen.”




Aunque la gota que colma el vaso la puso el pasado día 20 de septiembre, cuando escribió un artículo a apenas 24 horas de la muerte de José Antonio Labordeta, “España después de Labordeta”, en el que se descalifica de manera irrespetuosa al recién fallecido cantante, político, poeta y caminante. El autor pasa por alto su faceta de hombre honesto, que se mantuvo íntegro hasta el día en que decidió dejar la política cantando su última jota, en una época en la que ser político es sinónimo de corrupción y engaño. 


“…es muy lamentable que todos nuestros cantautores sean comunistas. Esa cosa tan casposa del puño cerrado y de la equivocación sistemática, sin la más mínima decencia intelectual que les lleve por lo menos a reconocer que la economía de mercado les ha ido maravillosamente bien para engordar sus arcas.”

Olvida también el señor Sostres que Labordeta nos mostró esa España rural para la que parece no pasar nunca el tiempo y por la que todavía quedan huellas un pasado que muchos pretenden que se olvide por completo, aunque después de leer sus líneas, dudo mucho que este señor haya visto alguna vez esa maravillosa serie que José Antonio Labordeta escribió y narró. 

“Ahora que Labordeta ya pasó, hay que empezar a superar la mochila y el concepto de la excursión. Todo este gusto por lo rural y por el “contacto con la naturaleza” no lleva a nada bueno. (…)
 En la mayor parte del territorio español falta asfalto, casinos, cines, bares que cierren tarde con pianistas imposibles. Faltan coctelerías, grandes restaurantes, carreteras como Dios manda, túneles para no tener que dar tantas vueltas. Todos esos inquietantes paisajes por los que Labordeta caminaba remiten al atraso, a lo ancesatral, al tercermundismo de donde venimos.”

Son demasiadas las barbaridades que este necio has escrito en su columna, como comparar la tragedia de Haití con una desafortunada limpieza que mantiene el equilibrio del planeta, pero dedicar muchas más palabras a una persona de tan bajo rasero sería excesivo, para eso ya están las televisiones, para seguir publicitando insultos proferidos o transcritos por cualquier don nadie metido a escritor. Es lo que sucede cuando a algunos les dan la oportunidad de expresarse en un medio de comunicación, pueden llegar a tal extremo de pedantería, que confunden la libertad de expresión con la ficticia labor de justiciero, brindándose ellos mismos el derecho a pisotear a quien sea con tal de que después les ofrezcan una silla en Telemadrid.

Las líneas en cursiva son fragmentos de los artículos citados en el texto, copiados y pegados conforme aparecen en el blog de el Mundo, faltas de ortografía incluídas.*

- Kevin Laden -



Extraído del blog Verdades como truños

jueves, 9 de septiembre de 2010

Respecto a la eterna trifulca "Stalin vs. Trotski"

Gran cantidad de veces los leninistas y las leninistas somos criticados por otras partes de la izquierda bajo el argumento de totalitarios o dictatoriales. Cuando se refieren a nosotros/as, y lo hacen despectivamente, nos llaman "estalinistas".

Pero claro, como ser "estalinista" está mal y somos malos malísimos ya de por sí (criminalizados por el capitalismo casi únicamente), no pasa nada. Ellos se auto-convencen a si mismos y todo solucionado.

En cambio, cuando los leninistas les criticamos a ellos y les llamamos "troskos" o "izquierdistas" sí pasa algo. Ellos no pueden recibir críticas puesto que son la "izquierda abierta, tolerante y plural". Aquella que jamás ha proclamado una dictadura ni se ha impuesto sobre otra clase de forma violenta. ¡Como se nota que nunca han construido una revolución! ¡como se nota lo alejados que están de la realidad de las masas obreras! Nunca han tenido que imponerse puesto que nunca han contado con el apoyo popular que les diera la posibilidad de hacerlo.

Al respecto cabría analizar mucho los frentes en los que hace mayor hincapié cada corriente en cuestión. Los leninistas y las leninistas tenemos el frente obrero y, en su defecto, el frente estudiantil, como los frentes claves de nuestra lucha. Por otro lado, la mayoría de las organizaciones trotskistas y libertarias trabajan principalmente en frentes de carácter social como el vecinal, el antifascista, etc.

Sin menospreciar estos dos últimos frentes ni a ningún otro frente de carácter social, creo que ambos son secundarios y están directamente subordinados al frente obrero.

Pero los trotskistas y los libertarios no lo entienden así. No deben ser de condición obrera o no lo parecen. Ellos se centran en frentes no obreros de posible carácter interclasista y si entran al frente obrero lo procuran hacer a través del entrismo y otras prácticas oportunistas no revolucionarias.

¿A quién convencen con sus métodos? A la clase obrera consciente desde luego que no. Quizás sí convenzan a una clase media alienada y mezquina o a la hipócrita pequeña burguesía.

Yo también estoy a favor de superar de una vez por todas la eterna trifulca "Stalin vs. Trotski" pero creo no es solo tarea nuestra, de los leninistas y las leninistas, como se intenta hacer ver. Los simpatizantes contemporáneos de Trotski también deben asumir de una vez el carácter infantil de esta discusión y dejar de soltar siempre los mismos argumentos cuando algo "estalinista" aparece en uno u otro espacio.

Pero como ellos son la "izquierda abierta, tolerante y plural" e incluso son citados en los medios capitalistas cuando atacan al movimiento obrero y al marxismo-leninismo... parece que estén por encima de nosotros/as, sean más actuales (cuando esto no es así) y estén haciendo la revolución cuando la realidad es que ni siquiera han salido aún de la biblioteca de su casa.

¡Y ojo, temerarios/as! El "estalinismo" no existe. "Estalinismo" es únicamente una forma despectiva que utiliza el anti-comunismo para denominar al marxismo-leninismo. Porque Stalin fue el continuador de la gran obra de Lenin y bajo su dirección de la URSS se empezó a denominar con el término "marxista-leninista" a la evolución del pensamiento marxista realizada por el mismo Lenin. Stalin era marxista-leninista, igual que nosotros/as lo somos ahora, pero nosotros vivimos sesenta años después de él.

Hay sujetos e incluso organizaciones que son perfectas activistas del movimiento anti-leninista. Pero su actividad en contra del capitalismo, modo de producción que oprime a la clase obrera mundial y principal enemigo del Pueblo, es muy deficiente.

En cambio de tanto destruir a los movimientos políticos cercanos, sería más coherente que hicieran por superar antiguas trifulcas y ayudaran a construir la revolución popular.

Adrián Jota

Texto del Camarada Jota, redactor de Pueblo Aragonés

martes, 22 de junio de 2010

La UE vigilará a los ciudadanos de "opiniones radicales"

Entre los logros de la Presidencia española de la Unión Europea, ha pasado prácticamente desapercibida la aprobación de un programa de vigilancia y recolección sistemática de datos personales de ciudadanos sospechosos de experimentar un proceso de “radicalización”. Este programa puede dirigirse contra individuos involucrados en grupos de “extrema izquierda o derecha, nacionalistas, religiosos o antiglobalización”, según figura en los documentos oficiales.
El pasado 26 de abril, el Consejo de la Unión Europea reunido en Luxemburgo abordó el punto del orden del día titulado “Radicalización en la UE”, que concluyó con la aprobación del documento 8570/10.  La iniciativa forma parte de la estrategia de prevención del terrorismo en Europa, y se concibió inicialmente para grupos terroristas islámicos. Sin embargo, el documento extiende la sospecha de tal forma y en términos tan genéricos que da cobertura a la vigilancia policial de cualquier individuo o grupo sospechoso de haberse radicalizado. Así, un activista de una organización civil, política o ciudadana, sin vínculos con el terrorismo, podría ser espiado en el marco de un programa que invita a investigar desde el “grado de compromiso ideológico o político” del sospechoso, hasta si su situación económica es de “desempleo, deterioro, pérdida de una beca o de ayuda financiera”.
El documento aprobado recomienda a los Estados miembros que “compartan información relativa a los procesos de radicalización”. ¿Qué entiende la UE por radicalización? El texto debería definir el concepto, pues eso permitiría acotar la vigilancia al ámbito del terrorismo islamista, pero no lo hace. Se insta, por el contrario, a considerar entre los objetivos a todo tipo de defensores de ideas heterodoxas. El acuerdo pone también  bajo la lupa policial a ciudadanos que defiendan las ideas radicales clásicas, las de aquellos partidarios del reformismo democrático que tanto bien han hecho a la democracia. Incluso podría aplicarse contra quienes se consideren radicales en sentido etimológico, pues  “radical” es, ni más ni menos, el que aborda los problemas en su raíz.
El acuerdo pulveriza el espíritu europeo de tolerancia hacia todas las ideas, siempre que se defiendan mediante la palabra pues, en su afán de prevenir el terrorismo, amplia el abanico de sospechosos hasta diluir la notable diferencia entre los medios con que se defienden las ideas y las ideas mismas.
El programa completo de vigilancia está recogido en un documento anterior, el 7984/10, titulado “Instrumento para almacenar datos e información sobre procesos de radicalización violenta”, de marzo de este año. Casualmente, a este texto se le dio carácter confidencial, y sólo se ha conocido gracias a que la organización de defensa de las libertades civilesstatewatch.org ha tenido acceso a él y lo ha hecho público. La ONG denuncia que este programa “no se dirige en primer lugar hacia personas o grupos que pretendan cometer atentados terroristas, sino a gente que tiene puntos de vista radicales, a los que se define como propagadores de mensajes radicales”.
Entre los objetivos del documento secreto figura “combatir la radicalización y el reclutamiento”, e incluye alusiones relativas a la persecución de quienes inciten al odio o a la violencia que sí parecen dirigidas a grupos terroristas o filoterroristas. Sin embargo, éstas resultan innecesarias, pues ya están castigadas en la legislación penal de los países europeos. El texto alude indistintamente a la “radicalización” y la “radicalización violenta”, asociando el recurso a la violencia con todo tipo de ideas extremas o antisistema. El documento invita a los gobiernos a vigilar “los mensajes de radicalización” hasta un punto rayano en la vulneración de la libertad de expresión. El programa invita a escrutar las audiencias a las que se dirigen los mensajes radicales, si éstos apoyan o no la violencia, si existen otros grupos con las mismas ideas que renieguen de la violencia, cómo se transmiten los mensajes radicales, etc.
Al descender al detalle de la vigilancia individual, recomienda investigar incluso los sentimientos de las personas que militen en grupos sospechosos, mediante planteamientos como el que insta a recabar información sobre los “sentimientos de la persona en relación con su nueva identidad colectiva y los miembros del grupo”. Y con preguntas como: “¿Ha hecho la persona comentarios sobre asuntos, principalmente de naturaleza política, usando argumentos basados en mensajes radicales? ¿Ha hecho comentarios sobre su intención de tomar parte en un acto violento?”. De este modo, el acuerdo abre una peligrosa vía de persecución de las ideas, los argumentos y hasta los estados de ánimo.
La reunión en la que se aprobó este programa de vigilancia ciudadana estuvo presidida por el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ya que España ostentaba la Presidencia de turno de la UE. Asistió también el secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, así como la mayor parte de los ministros de Asuntos Exteriores comunitarios.
http://www.cuartopoder.es/casidesnuda/la-ue-vigilara-a-los-ciudadanos-de-opiniones-radicales/210
Esta es la hueva noticia, de como  los "democráticos" estados que conforman la UE, imponen una nueva ley con la que se multiplica el grado de represión y espionaje que recae sobre aquellos que no osamos permitir que el salvaje capitalismo camine a sus anchas, acabando con la vida allí por donde pisa. 
Una ley, que da vía libre al acorralamiento e espionaje sin escrúpulos de todos aquellos que somos considerados "radicales" o "extremistas" por los cánones capitalistas. Es decir; ahora se nos va a perseguir el doble y con tal impunidad a aquellos que luchamos por algo mejor, que luchamos contra la desigualdad y la explotación.
La crisis global que el capitalismo mas rancio (en su fase mas avanzada, según los propios capitalistas; el neoliberalismo) está sufriendo debido a sus propias contradicciones e incoherencias, la estamos pagando duramente y con total descaro la clase trabajadora. En España, no tenemos más que ver la contra reforma laboral que el gobierno del los "socialistas" de Zapatero a llevado a cabo.
Están preparando el fascismo, el fascismo como arma de la burguesía mas reaccionaria para atacar a los intereses populares, a los intereses obreros y afianzar su poder para continuar la explotación que solo ellos enriquece. Y es ahora cuando mas tenemos que organizarnos, cuanto mas duro tenemos que pelear y trabajar en pos del objetivo final, el socialismo, el socialismo real y verdadero.
Gonzo.

domingo, 20 de junio de 2010

Conciencia de clase, medios de comunicación y realidad social.

 Hace un tiempo que quería colgar este genial articulo de los camaradas Jota e Irae, del blog Pueblo Aragonés.

“La conciencia de clase es la capacidad de los trabajadores de ser conscientes de las relaciones sociales antagónicas que se producen en la sociedad capitalista en la que viven.”
Hemos de desmitificar el argumento de que los medios de comunicación capitalistas son los únicos responsables de la falta de conciencia social de las masas trabajadoras.

La conciencia de clase responde a razones objetivas, a las condiciones en las que vive el trabajador y que determinan su forma de pensar.

Los medios de comunicación, la propaganda burguesa, no para de bombardearnos con anuncios y consignas capitalistas que tienen principalmente dos objetivos: por un lado, ridiculizar la realidad social de la clase trabajadora, y por otro, incentivar el consumo.

Para el capitalismo, el ciclo de intercambio productivo es bien simple. Los individuos deben ser productores y consumidores. El resto de condiciones sociales son secundarias. Absolutamente todas están dirigidas a controlar tanto la producción como el consumo, en base a los intereses del mercado capitalista y, por ende, de la burguesía.

Este gráfico representa la realidad del mercado industrial en general, no sólo la del mercado capitalista. En un sistema socialista este intercambio también se produciría. Claro está, el mercado estaría controlado totalmente por el Estado, que se encargaría de regularlo. Además, cambiaría la premisa determinante del mercado, puesto que el objetivo no sería beneficiar a los empresarios, a la burguesía, sino beneficiar a los trabajadores, a las masas trabajadoras; esto es así porque el Estado estaría en manos de la clase trabajadora.

El capitalismo, por el contrario, sirve a los intereses de la burguesía y diseña el mercado con el objetivo de obtener el mayor beneficio para sí. Su objetivo es aumentar su riqueza y su poder consiguiendo el máximo de beneficios posibles.

El único interés que tiene la burguesía respecto a los trabajadores es que estos trabajen sin rechistar y consuman de manera masiva los bienes y servicios que fabrican.

Lo normal sería que los bienes y servicios producidos por los trabajadores les correspondieran a sí mismos ya que ellos son los que los han fabricado, pero en el capitalismo no es así. Los bienes y servicios producidos por los trabajadores les corresponden a los empresarios burgueses, que especulan lucrativamente con ellos en el mercado.

Consecuencias de ello es, por ejemplo, que los productos agrícolas se vendan al consumo por un precio muchísimo mayor al coste de producción. En diciembre del 2009, el IPOD (Índice de Precios en Origen y Destino) de los alimentos era de un 4,41 en el sector agrícola (1).

Cabría analizar muy profundamente el sector laboral de la agricultura en la actualidad, pero una diferencia porcentual de un 1225% entre el precio de venta del agricultor y el precio de compra por parte del consumidor, en el caso de la zanahoria, es espectacular. Por 8 céntimos vende el agricultor el kilo de zanahoria y por 98 céntimos lo compramos en el mercado.

Así es el capitalismo. En una economía planificada socialista esto no pasaría. El agricultor recibiría una renta adecuada a su producción y los consumidores comprarían los productos agrícolas a un precio muchísimo menor. Estaríamos hablando incluso de menos de 50 céntimos (2). Existiría un comercio justo y ambas partes estarían satisfechas.

Este ejemplo ilustra perfectamente las injusticias del mercado capitalista, la especulación que se realiza en él y quién sufre las consecuencias.

En el capitalismo, el burgués adapta el mercado a sus intereses. No piensa más que en rentabilizar al máximo los costes de producción y obtener así mayor beneficio.

Si a los trabajadores les paga un salario considerable que les permita vivir por encima del mínimo de subsistencia, estos poseerán un flujo económico que les permitirá consumir. Así, consumirán los mismos productos que ellos han fabricado; así, aumentará el consumo y será necesaria más producción y por tanto el empresario obtendrá mayores beneficios.

Además, al vivir mejor, no será tan fácil que se genere un conflicto patrón-trabajador ya que las condiciones laborales no serán tan precarias. Bien lo supo Henry Ford y bien que lo aplican los capitalistas en el mundo actual.

La virtual clase media no es más que una creación artificial del capitalismo a la cual creen pertenecer los trabajadores con un salario por encima del básico. ¡Pero no dejan de ser trabajadores! La clase media no existe; la clase media la forman en su mayor parte trabajadores, y una minoría formada por pequeña-burguesía en retroceso.

Si los trabajadores no reaccionan frente al capitalismo es porque la burguesía les ha permitido a muchos de ellos tener un nivel de vida más elevado que el precario, propio de la clase obrera tradicional. Es, simple y únicamente, una estrategia de la clase capitalista para evitar la conciencia de clase del trabajador.

El “Estado del Bienestar” es la forma de Estado capitalista adaptada a esta estrategia burguesa. Si vivimos mejor es porque le beneficia a la burguesía, por nada más. La burguesía pretende que la clase obrera no se conciencie de su realidad, pretende enterrar el conflicto de clases, ¡pero es imposible enterrar la constante lucha de clases!

Mientras haya capitalismo siempre habrá conflicto; y del conflicto surgirá la nueva sociedad obrera y comunista. Bien lo entendieron Marx y Engels en el s. XIX, y bien lo debemos entender ahora; si no, es francamente imposible entender el desarrollo histórico de la sociedad para cambiarla. De hecho, durante el socialismo también existirá este conflicto social, pero dominado por la clase trabajadora en su particular dictadura. Hasta que no se eliminen las clases, en la fase comunista, el conflicto de clases no desaparecerá.

La base del capitalismo no ha cambiado desde la época de Marx y Engels. Han cambiado sus formas, pero si lo han hecho es porque la burguesía ha llevado a cabo un desarrollo de su sistema con el objetivo de camuflar sus contradicciones para que éste no desaparezca.

La propaganda capitalista no es la responsable de la falta de conciencia de clase entre la clase trabajadora. La falta de conciencia de clase entre los trabajadores se debe al "glorioso” Estado del Bienestar que ha mejorado las condiciones de vida de los trabajadores con el único objetivo de camuflar así su explotación.

Pero la imagen "idílica" del Estado del Bienestar está cayendo por su propio peso. El sistema capitalista puede mantener esa imagen ideal en tiempo de prosperidad económica, incluso en estabilidad, pero no puede mantenerla en época de crisis. Todos los avances del “Estado del Bienestar” son insuficientes para evitar las consecuencias de una crisis basada en la sobreproducción y el despilfarro.

El trabajo (3) desaparece, los subsidios por desempleo se agotan. Incluso el subempleo, al que tantos trabajadores se han visto obligados a recurrir, está bajo mínimos.

A su vez, la sanidad se colapsa porque el Estado no tiene dinero. Las ayudas sociales son insuficientes, las pensiones están amenazadas y en peligro de extinción. La calidad de la educación es pésima, la Universidad se privatiza y se restringe a las élites con el Plan Bolonia. Los jóvenes retrasan su emancipación porque no hay dinero.

Perdón, dinero sí que hay, el dinero no desaparece. La pregunta es, ¿dónde está el dinero?

Que yo sepa, las empresas no han perdido dinero; es más, incluso han aumentado sus beneficios. Los bancos y las cajas igual. La riqueza y la opulencia sigue entre la clase burguesa. No hace falta tener tres ojos para verlo.

Mientras la burguesía se enriquece, los trabajadores se quedan sin absolutamente nada. En algunos casos ni siquiera poseen su casa ni su coche puesto que los tienen hipotecados o mantenidos mediante préstamos. Cuando no tengan dinero porque se les haya acabado el empleo o el subsidio, ¿qué van a hacer?, ¿cómo van a pagar sus préstamos e hipotecas a las entidades financieras?, ¿dónde vivirán si el banco se queda con su casa?

Por desgracia, sólo ahora podrá surgir una conciencia de clase general entre todo el Pueblo Trabajador. "Cuanto peor, mejor", decía Lenin. Lamentablemente, así es.

Hemos de tener claro que si el capitalismo sale de ésta, aunque consiga regenerarse, volverá a caer antes o después en otra crisis. Las crisis del capitalismo son cíclicas: 1900, 1927, 1960-1970, 2008... Éste no es un sistema de economía planificada y los desbarajustes no siempre pueden solucionarse con la adaptación del mercado. El capitalismo está abocado a caer tarde o temprano.

Será ahora, en tiempos de crisis, cuando las contradicciones del capitalismo afecten directamente a los trabajadores y estos se den cuenta de ellas. Será ahora cuando las condiciones objetivas conformarán la conciencia de clase de los trabajadores.

Por eso, nuestra presencia no debe disminuir, ¡debe aumentar! La burguesía sabe bien que es ahora cuando podemos darle golpes mortales. Desde el comienzo de la crisis, el capitalismo se ha afanado en criminalizar el comunismo a través de su propaganda, de sus medios de comunicación. Nuestro deber es actuar contra esa propaganda fraudulenta y mentirosa.

Para actuar eficazmente, para desmontar las falacias del capitalismo, debemos demostrar a las masas trabajadoras que el marxismo-leninismo es la única solución a sus problemas.

Debemos difundir nuestra propaganda para edificar la vanguardia obrera, para formar a los cuadros. Y debemos actuar de manera concienzuda para convencer a las masas, basándonos en la continua autocrítica hacia nuestras propias acciones.

La propaganda capitalista más nociva a nuestros intereses, más dañina a nuestro discurso, es aquella que nos criminaliza y extiende sobre nosotros una falsa imagen totalitarista. Para combatirla únicamente debemos mostrarnos tal cual somos. En cuanto las masas observen la certeza de nuestras propuestas, olvidarán la reaccionaria imagen que el capitalismo les había infundido sobre nosotros.

Pero hemos de ser realistas, esa mala imagen nuestra que el capitalismo ha trasladado sobre nosotros es quizás la primera barrera que debemos sobrepasar para llegar a las masas trabajadoras. Una vez la superemos, y suponiendo la cientificidad marxista-leninista de nuestro discurso, el camino hacia la edificación socialista no será excesivamente complicado.

El resto de propaganda capitalista cuyo único objeto es aborregar al Pueblo Trabajador, es inútil política y socialmente. La realidad objetiva, tarde o temprano, impedirá a los trabajadores que sigan consumiendo por encima de sus posibilidades como venían haciendo hasta ahora.

Los medios de comunicación entretienen a los trabajadores, pero no cambian en absoluto la nefasta vida que sufren bajo el dominio capitalista: no son capaces de cambiar la realidad.

Precisamente esa vida que los trabajadores viven, las relaciones sociales que mantienen, será el origen de la conciencia de clase que los rebelará contra el capitalismo; en lucha por un mundo nuevo, por una vida socialista que les permitirá vivir libres, felices y en paz.
Adrián Jota y Claudia L.


(1) Estadística sobre el IPOD de diciembre de 2009, publicadas por COAG.
(2) Estimación basada en una disminución elevada del porcentaje obtenido por los intermediarios y en un precio justo tanto para los agricultores como para los vendedores.
(3) Mejor dicho: el empleo.

domingo, 13 de junio de 2010

Contra la manipulación anti-comunista y la desinformación





"Si no estáis prevenidos ante los Medios de Comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido" . Malcolm X

Una y otra vez se ha repetido la mentira de que la Unión Soviética de Stalin era lo mismo que la Alemania de Hitler. Esa comparación le niega validez al socialismo, lo pinta como una pesadilla, cierra toda discusión... ¡y es totalmente falsa!

Constantemente nos bombardean con el mensaje de que "el comunismo ha muerto", que no funcionó y no puede funcionar, y que las revoluciones que conquistan el poder llevan a la tiranía. Un elemento de esta cruzada ideológica es tergiversar sistemáticamente las experiencias revolucionarias de la Unión Soviética y China, sobre todo la Gran Revolución Cultural Proletaria. Muchas veces, a esas mentiras y calumnias les ponen un barniz de objetividad.


La Alemania nazi y la Unión Soviética: Sociedades opuestas

El nazismo (el fascismo alemán) fue una forma de gobierno capitalista caracterizada por extrema represión y terror abierto contra las masas, y el abandono de los mecanismos burgueses parlamentarios y electorales. Ideológicamente, el nazismo se basaba en la propiedad privada capitalista, el concepto de superioridad racial alemana/aria, el odio hacia los judíos (antisemitismo) y el anticomunismo.

La reorganización nazi de la economía alemana no cambió nada de su naturaleza capitalista: se basaba en la explotación y la expansión capitalista, y los grupos capitalistas industriales-financieros dominantes conservaron sus propiedades y el control económico.

En la época socialista de la Unión Soviética, de 1917 a 1956, la economía se basaba en la propiedad pública socialista. Las relaciones de explotación ya no imperaban en la sociedad (aunque no las eliminaron por completo). La economía se estructuró para satisfacer las necesidades del pueblo.

Los nazis, al llegar al poder, "reestructuraron" y "purificaron" la sociedad alemana: encarcelaron y asesinaron a comunistas, gitanos, homosexuales, "mestizos", drogadictos y otros elementos de la sociedad que consideraban una "contaminación" biológica y moral. Al final, ese programa llevó al genocidio de millones de judíos y otros sectores.

En contraste, un pilar del programa bolchevique era eliminar la opresión nacional en la Unión Soviética y establecer la igualdad de idiomas y culturas nacionales. El estado revolucionario tomó fuertes medidas inmediatas para combatir y arrancar de raíz el antisemitismo. Antes de la revolución, los judíos eran víctimas de pogromos (matanzas de parte de turbas campesinas a quienes les inculcaban ridículas mentiras antisemitas). La revolución socialista paró eso, y eliminó la discriminación en el empleo y la marginación obligatoria de los judíos a ciertas zonas.

El partido nazi propagaba un programa ultranacionalista de defensa de la sangre y las tierras alemanas, y la aniquilación de una supuesta "conspiración" judeo-comunista de dominación mundial. La ideología nazi de odio irracional hacia determinadas nacionalidades y de superioridad racista surgía del sistema económico del capitalismo, un sistema de horrible sufrimiento humano incluso en "tiempos de paz". El modo de pensar nazi despreciaba el pensamiento crítico, racional y científico (y se parece mucho a la mentalidad de los fascistas cristianos hoy en Estados Unidos). El "buen alemán" modelo era obediente, fiel seguidor de la autoridad y no cuestionaba nada.

Por el contrario, el comunismo se basa en un modo de pensar científico que capacita a las masas a entender el mundo y la sociedad en su movimiento y desarrollo. Parte de una perspectiva internacionalista de crear un mundo sin clases y libre de opresión y explotación. Un aspecto determinante de la sociedad socialista es la movilización de las masas para transformar conscientemente las relaciones e instituciones económicas, políticas y sociales hacia la creación de una sociedad sin clases, y revolucionar las ideas y valores tradicionales, que surgen de las distinciones de clases y las refuerzan.

La colectivización de la agricultura

En la Unión Soviética, las fuerzas de producción --confiscadas durante la revolución-- se pusieron al servicio de la sociedad (y no de la explotación). En el campo, se lanzó una revolución sin precedentes. El Partido Comunista dirigió a los campesinos, que vivían aislados y subyugados en la miseria, a librarse de la milenaria esclavización y las tradiciones oscurantistas, y a extirpar la vil explotación y la cruel opresión. Ese proceso fue muy dramático para las mujeres, antes tratadas como animales, que dieron grandes pasos hacia la igualdad.

¿El estado proletario de la Unión Soviética tomó medidas severas contra algunos sectores de la población? Sí, pero la dictadura del proletariado no se parece en nada al programa, orientación ni métodos de los nazis. Por ejemplo, muchos ideólogos y historiadores anticomunistas dicen que la colectivización del campo soviético durante los años 1920 y 1930 fue una campaña despiadada de expropiación y asesinato. En realidad, la colectivización fue una campaña para desarrollar un nuevo sistema de producción agrícola basado en la propiedad colectiva, y prendió la mecha de una lucha convulsiva contra siglos de autoridad, tradición y opresión en el campo.

Esa lucha se dirigió contra los kulaks, los campesinos ricos que tenían peones. No se dirigió contra ellos por razones de etnia, sino de clase, o sea, debido al poder económico e influencia que tenían en el campo. Los kulaks socavaban la colectivización y la nueva economía socialista: acaparaban cereales, creaban mercados negros para ganancia propia, mataban animales y organizaban a grupos de campesinos contra el gobierno. Durante ese período, muchos campesinos se estaban muriendo de hambre y, por eso, se confiscó la riqueza privada de los kulaks para sumarla a la propiedad social de las granjas colectivas. Muchos kulaks recibieron castigos, incluso el destierro. A veces no fue del todo justo, pero jamás se les hizo objeto de genocidio.

La orientación soviética hacia la colectivización y el modo de librar la lucha de clases en el campo no fueron intachables. Mao tenía muchas críticas del proceso. Se cometieron excesos, como usar la fuerza en situaciones donde la persuasión era más recomendable. Pero todo eso ocurrió en el contexto de una lucha feroz entre la revolución para beneficio de las masas y la contrarrevolución.

La II Guerra Mundial

La clase dominante alemana, bajo dirección nazi, se lanzó a la guerra contra los gobiernos occidentales como parte de una lucha entre las potencias imperialistas por supremacía mundial. Las clases dominantes de Francia, Inglaterra y Estados Unidos también querían proteger y extender sus imperios capitalistas. Los nazis atacaron la Unión Soviética para aplastar una revolución socialista (anticapitalista) que daba inspiración a los oprimidos del mundo, y para controlar un vasto terreno dotado de una posición estratégica y muchísimos recursos naturales.

A los que comparan el comunismo y el nazismo les conviene olvidar que el punto decisivo de la II Guerra Mundial fue la derrota del ejército nazi por la Unión Soviética de Stalin. Más de 20 millones de soviéticos (y millones de comunistas) perdieron la vida durante la II Guerra Mundial. Stalin dirigió al pueblo soviético a defender la revolución contra la arremetida de los nazis y los imperialistas.

Pongamos las cosas en claro

Los reaccionarios que dicen que el socialismo de la Unión Soviética (es decir, antes de la muerte de Stalin y la restauración del capitalismo) era igual que el nazismo en Alemania, lo hacen para decir que el capitalismo es el punto final de la historia, y que la explotación y la opresión son la cumbre de las aspiraciones de la humanidad. La gente progresista que repite dicha comparación sin cuestionarla debe investigar cuál es la verdad y darse cuenta de que está uniéndose, objetivamente, con reaccionarios totales para defender este sistema y rechazar una alternativa radical y real al capitalismo.


Extraido del blog Odio de clase.
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