jueves, 29 de abril de 2010

La masacre de Katyn: Propaganda nazi para romper la unidad antifascista, asumida por el capitalismo para desprestigiar al socialismo.

Extraido del blog Antimperialista.

Los ataques o atentados de bandera falsa fueron muy utilizados por el régimen nazi, como reconocieron varios oficiales en los juicios de Nuremberg, como una estrategia para inculpar falsamente a sus rivales políticos y justificar así la posterior agresión contra ellos. Entre las banderas falsas más conocidas cometidas por los nazis destacan la quema del Reichstag (parlamento alemán), una operación orquestada por el propio Tercer Reich, de la que se acusó falsamente a los comunistas, para suspender las libertades civiles y justificar la persecución de la oposición política, especialmente la persecución de los comunistas; o los falsos incidentes en la frontera entre Alemania y Polonia, que fueron usados como excusa para justificar la invasión de esta última nación.
La masacre de Katyn podría clasificarse como una más de esas siniestras operaciones de bandera falsa diseñadas por los nazis y destinada en este caso a romper las negociaciones entre el gobierno polaco en el exilio y la Unión Soviética, que tenían como objetivo fraguar una alianza antifascista contra el nazismo, algo que no se consiguió debido a la versión que los nazis propagaron sobre lo sucedido en katyn, de lo cual se jactaba Goebbels en su diario “Esta ruptura supone en un ciento por ciento una victoria de la propaganda alemana y especialmente para mí personalmente… hemos sido capaces de convertir el incidente de Katyn en una importante cuestión política.
La masacre de Katyn, en la que perecieron más de 10.000 militares polacos (supuestamente y siempre según la versión nazi, pues debemos recordar que muchos de los oficiales polacos que entonces se dieron como muertos, hoy día aún viven), en abril de 1940, ha vuelto a primera línea de la actualidad mediática, 70 años después, debido al extraño accidente aéreo en el que fallecieron la cúpula política polaca, cuando se dirigían a rendir homenaje a las víctimas de aquella terrible tragedia.
En esta ocasión, la totalidad de los medios de comunicación capitalistas han atribuido a la URSS (como en su día lo hiciera la propaganda nazi) la autoría en exclusiva de la masacre, utilizando los mismos disparatados argumentos.
Un breve repaso histórico de los hechos demostrará que los nazis fueron los verdaderos autores de la masacre, así como la imposibilidad de que los soviéticos tuvieran algo que ver en la misma, siendo éstos los últimos interesados en que algo así les sucediese a los militares polacos.
En septiembre de 1939, la Alemania nazi invade Polonia, y dos años más tarde, en julio de 1941, inicia la invasión de la URSS y conquista, entre otros, los territorios en los que se encontraba situado el bosque de Katyn.
En abril de 1943, momento en el que las negociaciones entre el gobierno polaco en el exilio y la URSS se encuentran en su mejor momento, el Tercer Reich anuncia al mundo el descubrimiento en Katyn de varias fosas comunes con los restos de miles de militares polacos. De forma inmediata y mediante la presentación de pruebas falsas, Alemania acusa a la URSS de la masacre, lo cual tiene como consecuencia la ruptura de las negociaciones entre polacos y soviéticos.
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, la URSS pudo probar su inocencia al demostrar que el armamento utilizado para asesinar a los militares polacos era alemán y no ruso, algo que confirma lo escrito por el propio Goebbels en su diario, el 8 de mayo de 1943: “Desgraciadamente, la munición alemana ha sido encontrada en Katyn… es fundamental que este incidente se mantenga en secreto. Si llegara a ser conocido por el enemigo todo el asunto de Katyn tendría que ser abandonado.” Además la URSS presentó multitud de documentos hallados (cartas, diarios, etc.) escritos por los militares polacos asesinados de su puño y letra, encontrados en sus ropas y fechados con posterioridad a la ocupación nazi, prueba concluyente de que los rusos nunca pudieron ser sus asesinos.
Hasta la propia prensa burguesa norteámeriaca no dio la menor credibilidad a la versión nazi. El diarioThe Times del 28 de abril de 1943 escribió: “Es sorprendente y lamentable que los que tenían muy buenas razones para comprender la perfidia y la ingenuidad que había en la maquinaria de propaganda de Goebbels, hayan caído ellos mismos en la trampa que había creado. Era difícil que los polacos hubiesen olvidado el volumen de propaganda que se difundió ampliamente durante el primer invierno de la guerra y que describía con todo lujo de detalles unas evidencias circunstanciales, incluyendo una fotografía, que mostraban unas supuestas atrocidades polacas contra los pacíficos habitantes alemanes de Polonia.”
Todo lo anterior haría que la culpabilidad nazi en la masacre de Katyn fuera un hecho incuestionable para el mundo entero hasta 1989, año en el que la naciente oligarquía rusa y el capitalismo internacional deciden iniciar el colapso controlado de la URSS, para lo cual contaron con la colaboración del nuevo gobierno pro occidental de Polonia, ansioso por hacerse con las suculentas indemnizaciones económicas por la masacre de Katyn. Entre todos no dudaron en recuperar los falaces argumentos esgrimidos en su día por Goebbels, para conseguir sus objetivos.
Esta estrategia puede llegar a ser comprensible teniendo en cuenta el frecuente uso, por parte del capitalismo, del "terrorismo mediático" contra su gran rival ideológico, el socialismo, lo que ya no resulta tan comprensible es que diversos grupos o personas que presumen de antifascismo, anticapitalismo o simplemente de espíritu progresista asuman, de forma totalmente acrítica, los mismos argumentos utilizados por la propaganda nazi para desacreditar a la URSS.
Podéis encontrar más información sobre la gran mentira nazi de Katyn asumida por el capitalismo de hoy pinchando aquí.

martes, 27 de abril de 2010

Voluntad de poder.

 Extraido del blog Pueblo Aragonés


Hemos de asumir la firme responsabilidad de servir al Pueblo. No debe haber razón existente o por existir que nos pueda hacer renunciar a nuestro fiel propósito. Cualquier excusa es absurda ante la voluntad de poder de los revolucionarias y las revolucionarias comunistas que militamos y defendemos a la clase trabajadora. Se nos exige temple bolchevique: compromiso, franqueza, tenacidad y disciplina.

Somos herederos de todos cuantos han caído luchando en todo el mundo por liberar al Pueblo trabajador de las cadenas capitalistas, somos hijos del sudor y esfuerzo de nuestros padres obreros y campesinos por sacarnos adelante a nosotros y a nuestras familias, somos la inevitable consecuencia de la explotación y opresión capitalistas.

No buscamos venganza, recogemos el ejemplo de nuestros compañeros y camaradas y seguimos adelante. No buscamos destacar por encima de nadie, somos conscientes de nuestra posición de igualdad con el resto de trabajadores y trabajadoras de la Tierra. No buscamos lucro personal, luchamos por el Pueblo y los intereses de la clase trabajadora.

Poseemos voluntar de poder. No nos resignamos ante nada ni nadie. Cualquier tirano, a pesar de que se refugie en la voluntad popular, será nuestro enemigo y lucharemos por derribarlo. Nuestra moral no es de esclavos, es una moral fuerte: una moral comunista.

Defenderemos al Pueblo siempre que sea necesario y de la forma que sea precisa. No nos arrugaremos ante ningún enemigo, plantaremos cara a la burguesía sea cual sea la forma que adopte para derrotarnos. Ni capitalismo ni fascismo.

¡Patria, socialismo o muerte!

¡Adelante el Pueblo organizado!

Jota


domingo, 25 de abril de 2010

Club Bilderberg, el mundo en manos de unos pocos.

Como cada cierto tiempo, el exclusivo y todopoderoso club bilderberg se reúne, y esta vez, nos cae bastante cerca, concretamente, y por lo que las fuentes revelan, será en Sitges (Barcelona) en Junio.
El grupo, formado por un centenar de los más influyentes políticos, banqueros y periodistas del mundo, se reúne para hacer balance de la situación internacional y de paso, continuar con la dictadura capitalista, congregando el poder mundial en unas pocas manos.
 Hotel de Bilderberg, (Oosterbeek, Países Bajos) escenario de la primera Conferencia Bilderberg en 1954

Al dicho club, acuden personalidades como Barack Obama (que acudió a la reunión del Club Bilderberg en junio de 2008, en Virginia (EEUU) y cinco meses después, fue "casualmente" elegido presidente estadounidense), Paul Wolfowitz, George Soros (si, el despiadado George Soros) los presidentes de Coca-Cola, Fiat y France Telecom entre otros, y dos de los pilares del club, el banquero David Rockefeller y el político estadounidense Henry Kissinger.
Por parte del estado español, la reina Sofía, Matías Rodríguez Inciarte, Juan Luis Cebrián, Joaquín Almunia, Esperanza Aguirre y Pedro Solbes son habituales.

Como dato curioso, el secretario general de la Presidencia del Gobierno español(Bernardino León) ha sido invitado a cuatro ediciones seguidas desde 2006.
Según un experto en este club, Daniel Estulín, "es inaudito que el comité ejecutivo de Bilderberg convoque tantas veces a alguien que no forma parte de él, pero David Rockefeller adora a Bernardino León y le gustaría que fuese presidente de España".
 La influencia de este club, es extratosferica, ya que segun expertos, se reúnen secretamente para planificar actos o sucesos que mas tarde ocurren, entre ellos la invasión de Irak en 2003, las recientes subidas y bajadas del precio del petróleo, la creación del euro y el modelo de la Transición de España.
No es casualidad, que todos estos sucesos, solo tienen o an tenido un fin, afianzar el capitalismo.
Ya se que todo esto puede sonar paranoico, pero nada mas lejos de la realidad.

Ahora bien, según los medios burgueses (decir que solo mencionan esta noticia aquellos que dicen ser "de izquierdas") este club, solo es un mero club de multimillonarios.
Una vez más vemos como la desinformación en los medios es brutal, ¿un club de ricachones?
No nos equivoquemos, el Club Bilderberg es el lobby internacional privilegiado cuya misión es mantener y perpetuar el marco socio-político que permite la existencia, proliferación y fortalecimiento de las fortunas millonarias. 
En una palabra, perpetuar y mantener el capitalismo más despiadado y brutal.

Invitan y acogen a "cerebritos" y personalidades con carisma para su "causa". Queriendo hacer ver (y aqui los medios juegan un papel esencial) que en el dicho club se reúnen gente de distintas ideas y tendencias, aunque su único fin sea el de mantener su estatus.

Ahora bien, ¿vamos a seguir sentados en el sofá, mientras vemos, como el poder económico y las decisiones socio-políticas del mundo entero están en manos de un selecto y despiadado cumulo de gente?

¡Obrero, organízate y combate este sistema que te explota y roba cada día!
¡Lucha contra aquellos que te quieren hacer pagar la crisis que ellos mismo han generado! 



Gonzo.

miércoles, 21 de abril de 2010

Una indagación filosófica en la libertad desde una perspectiva materialista.

 Sacado del blog Pueblo Aragonés, escrito por el genial camarada Jota.
 
Hablar de libertad nos exige explicar antes nuestra definición de libertad. Para mí, la libertad es una capacidad que poseemos todos los seres humanos por naturaleza. Poseemos libertad por el hecho de ser humanos (1) y aplicamos nuestra libertad en virtud de nuestras necesidades, en gracias a nuestra conciencia. La libertad es, simplemente, poder elegir.

Es imposible definir categóricamente la libertad. La libertad, como tal (como cosa tangible), no existe. Es, simplemente, una sensación que tenemos ante una situación objetiva.

Si poseemos recursos para actuar ante una situación, entonces decimos que poseemos libertad. Pero el hecho de tener un gran número de posibilidades para resolver una situación (el hecho de tener libertad), no significa que dichas posibilidades sean adecuadas. Al contrario, podría ser que ninguna nos permitiera resolver la situación satifactoriamente.

No obstante, nos vemos obligados a elegir una opción de todas las posibles. Desde luego que tenemos libertad de elección pero, dentro de nuestras posibilidades, ¿existe alguna correcta? o dicho de otro modo: ¿nuestra libertad nos sirve para algo?

Así podemos concluir que el problema no es "tener o no tener libertad", sino tener o no tener unas opciones válidas que nos permitan solucionar lo más satisfactoriamente posible nuestra situación. Podríamos decir que, en la cuestión de la libertad, lo importante no es la cantidad sino la calidad. La libertad no vale nada si todas nuestras opciones son negativas.

Para elegir lo más adecuado (para que la libertad sea efectiva), debemos contar con unas buenas posibilidades que nos permitan elegir correctamente. Para tener un gran abanico de posibilidades y que estas posibilidades sean buenas, necesitamos tener tanto una cultura sólida como una actitud personal positiva; así como una libertad social que nos permita elegir en virtud de nuestra conciencia.


Debemos reconocer que la libertad, lejos de ser un concepto absoluto, se mueve en el terreno de lo relativo. Para el Pueblo, el socialismo es libertad y el capitalismo dictadura y opresión. Para la burguesía, el socialismo es dictadura y opresión y el capitalismo es libertad. Como bien decía el maestro Marx: "Nadie combate la libertad; a lo sumo combate la libertad de los demás. La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos."

Así pues, no considero que la libertad sea un patrón absoluto de medida, puesto que depende del punto de vista de cada clase social o de cada individuo.

¿Por qué ocurre ésto?

Ésto ocurre debido a que, como hemos apuntado anteriormente, la libertad pertenece a la categoría de las sensaciones, de lo relativo, de lo subjetivo.

Y lo subjetivo es consecuencia directa de las condiciones objetivas de la sociedad. Si la clase gobernante es la burguesía, las relaciones económicas que se mantendrán en la sociedad serán de carácter capitalista, la sociedad será capitalista.

El capitalismo le ofrecerá a la burguesía toda la libertad que desee puesto que es ella la clase dominante en el sistema. Por el contrario, la clase dominad y explotada, la clase trabajadora, debería sentirse oprimida y explotada. ¡Y cierto es que está oprimida y explotada tanto de manera objetiva como de manera subjetiva!

Y entonces, ¿por qué no se siente explotada y oprimida, sin libertad?

Su alienación (o enajenación) objetiva, fruto de la expropiación del trabajo del obrero por parte del capitalista, crea a su vez una condición de alienación subjetiva que equivale a la enajenación mental del obrero: la "falsa conciencia" o ideología, tal como la llamaba Marx.

La clase opresora capitalista, haciendo uso de su posición social dominante y desarrollando su estrategia para ganar terreno en la lucha de clases, utiliza la ideología para explotar al obrero e impedir que se sienta oprimido y explotado, para que no se rebele.

Así es que el trabajador y la trabajadora asumen actitudes propias de su clase enemiga, la burguesía capitalista, y creen poseer una libertad social que en verdad no tienen.

Su libertad social es muy escasa, ya que está sujeta principalmente a los intereses de la clase capitalista. Por el contrario, su libertad individual es amplia. Dispone de un gran número de posibilidades, aunque a la mayor parte no pueda acceder porque, por un lado, no posee los recursos que se lo pudieran permitir o, por otro lado, porque sus opciones sean negativas e insatisfactorias o, por el último, ya que el capitalismo no se lo permite para que no ponga en peligro su sistema.

Es normal, por tanto, que el trabajador y la trabajadora no vivan satisfechos en el sistema capitalista y su felicidad durante el capitalismo sea mínimo. Así podemos explicar la patente frustración de la clase trabajadora en la actual sociedad capitalista.

Los trabajadores y las trabajadoras no tenemos libertad efectiva en el capitalismo. La libertad que actualmente tenemos es sólo un atisbo de la que tiene la burguesía o la que podríamos tener en el socialismo.

La libertad capitalista, aunque se empeñen en contrariarlo, no le pertenece a la clase trabajadora puesto que no puede alcanzar las opciones que ésta le ofrece por el propio hecho de ser una clase explotada, pobre y antagónica a la burguesía.

Así es que, compañeros y compañeras del Pueblo Trabajador, si queréis seguir estando alienados y explotados; si queréis seguir siendo pobres; si queréis seguir viviendo oprimidos, apoyad el capitalismo. Pero tened en cuenta que jamás seréis verdaderamente libres y felices mientras exista.

Pero, por el contrario, si queréis ser libres en el trabajo, que no os exploten; ricos en cultura, mentalidad y espíritu; si queréis una libertad real (tanto individual como social); y si queréis ser felices, rebelaros contra el capitalismo, culpable de vuestra insatisfacción, y construid el socialismo. Paso previo al comunismo.

¡Viva la libertad efectiva de la clase trabajadora! ¡viva el comunismo!

Jota

(1) En consecuencia al desarrollo natural y entendiendo al ser humano como único ser poseedor de inteligencia racional.

lunes, 19 de abril de 2010

El Revisionismo: peligro principal...

 Extraido del Blog Odio de clase



La ideología científica del proletariado (la ciencia de la revolución proletaria) es la síntesis teórica de la experiencia acumulada en la lucha de clase contra la burguesía y recoge también los aportes fundamentales de la lucha revolucionaria de las masas y pueblos oprimidos del mundo. La concepción proletaria, la ideología marxista-leninista-maoísta es distinta y opuesta a la ideología de la burguesía. Son dos concepciones ideológicas excluyentes e inconciliables. La ideología burguesa es la concepción del mundo de los opresores, y con esta concepción el proletariado no puede tener ninguna contemplación.

Desde este punto de vista, el revisionismo es la expresión más engañosa y sutil de la ideología burguesa. Parecen marxistas, por su fraseología; apelan formalmente a las masas e incluso en determinadas circunstancias políticas están dispuestos no sólo a tomar las armas, sino que también iniciar la lucha armada (aunque jamás para conquistar el poder para la clase y el pueblo y establecer la dictadura omnímoda del proletariado).

Los revisionistas pueden organizar a las masas, dirigir sus luchas, preparar su resistencia frente a algún enemigo común. Sin embargo, el revisionismo antepone siempre sus propios intereses por sobre los de las masas. Teme a las masas, teme a la politización revolucionaria de éstas, teme a que ellas eleven su nivel ideológico porque sabe que al ocurrir esto corren el riesgo de que su oportunismo quede en evidencia.

Lo paradójico es que el revisionismo necesita de las masas, el mismo partido revisionista está compuesto por masas, pero las necesita para cabalgar sobre ellas. Las utiliza para maniobrar y arrancar algunas conquistas políticas, como algún cupo senatorial o en la administración del Estado burgués. Una vez alcanzada su meta tiene que tirar las riendas, frenar el movimiento de masas, o en su defecto, desviarlo si ya no puede contenerlo.

No importa si los revisionistas se llamen marxistas o marxistas-leninistas e incluso marxistas-leninistas-maoístas, es en su práctica política (con armas o sin ellas) donde quedan en evidencia su ideología burguesa y sus verdaderos intereses de clase.

Cambian la filosofía marxista por filosofía burguesa, la dialéctica revolucionaria por el evolucionismo vulgar. Cambian la economía marxista por la economía burguesa, el socialismo científico por socialismo burgués, la dictadura proletaria por dictadura burguesa, el partido proletario por un partido obrero burgués; la guerra popular por la línea militar burguesa. Adulteran el marxismo, lo convierten en una doctrina aceptable para el sistema de dominación y viven eternamente señalando que la revolución y la dictadura del proletariado se alcanzarán en un futuro que nunca determinan; embaucan diciendo que una vez que las contradicciones de clases se agudicen, surjan en respuesta regímenes fascistas, y las masas no toleren esto, se desencadenará como un relámpago la insurrección y se conquistara el poder.

Mientras tanto “cuidémonos de no provocar a la burguesía, conquistemos las mayorías parlamentarias, ganemos para el pueblo al ejército y las fuerzas del orden, así alcanzaremos una correlación de fuerzas favorables en el Estado y se impondrán los términos políticos que se quieran a la burguesía”; la democracia derrotará al neoliberalismo. Esto es el máximo posible, es la doctrina del mal menor, es “táctica, táctica”. No caracterizan ni explican que significa para ellos “democracia” más que la conquista de un conjunto de libertades públicas, que pueden ser concedidas mientras no alteren en lo fundamental el orden de clase.


¿Por qué el revisionismo es el peligro principal? La lucha contra el revisionismo no se da solamente por fuera de las organizaciones comunistas si no que también en su interior. Esta necesaria lucha de líneas es el motor de todo verdadero partido comunista. El problema del cambio de color y la lucha por hacer preservar el rojo, es el reflejo en el seno de los partidos comunistas, de la propia lucha de clases existente en la sociedad, esto, independientemente, de cuáles sean las clases dominantes en un momento u otro. En este sentido, también, la lucha a muerte entre el camino socialista y el capitalista, ha sido una batalla nueva y un problema complejo de enfrentar por el movimiento comunista. La URSS y China formaron parte durante décadas del campo socialista. Desde el momento mismo en que triunfan la revolución proletaria o la revolución de nueva democracia en dichos países, la lucha contra los intentos de restauración capitalista fue muy dura. El presidente Mao, a la cabeza del PC chino no sólo supo recoger críticamente y sintetizar la experiencia soviética en la construcción de la nueva sociedad, si no que al aplicarla en su nación, la llevó a una etapa superior. Es por ello que la Gran Revolución Cultural Proletaria en China (1966-1976) expresión de la teoría del presidente Mao sobre la continuidad de la lucha de clases bajo la dictadura del proletariado, ha significado en la historia de la humanidad la más alta etapa en la lucha de las clases oprimidas por conquistar su definitiva emancipación. Esta constituyó, por lo cierto, una de las formas que adquiere la lucha contra el revisionismo en el seno de la sociedad socialista y al interior de los partidos comunistas que la dirigían. Hacer propaganda sobre estos importantes problemas es una tarea constante de todos aquellos que se tengan por comunistas. Esta es una cuestión de principios al abordar la lucha contra el revisionismo.

sábado, 17 de abril de 2010

la naturaleza es Indomable, recuerdenlo.

Y todavía hay gente que se cree que el planeta está al servicio del hombre...
Todos recordamos las palabras de la "ilustrisima" Ana Botella, la que dijo  "el planeta debe estar al servicio de hombre y no al revés".,,
Asi nos va.

¡Que detengan al volcan por no estar a nuestro servicio! 
 

















Gonzo

viernes, 16 de abril de 2010

La educacion pública frente a los recortes y privatizaciones

Primero fue con el Gobierno del PP, cuando la educación pública  sufrió un deterioro brutal, siendo atacada año tras año, luego vino la LOE implantada por los GALosos del P"SO"E, que ni muchísimo menos favoreció a la educación pública, y ahora, los "revolucionarios" de este mismo partido, nos vienen con lo ultimo;
Ofrecerle a la derecha más rancia el desarrollo de la educación publica con el "El Pacto Educativo". Si, a esos mismos que son los primeros que privatizarían y dejarían sin educación publica a todo aquel que vaya en contra de sus políticas, a todo aquel que no se pudiera permitir pagar una educación... en resumidas cuentas, aquellos que si por ellos fueran, dejarían fuera del sistema educativo al pueblo trabajador.

Lo peor de todo es que de avanzar la medida, se mermaría todavía aun mas las condiciones de la educación pública (Y bastante tenemos ya)
Además, si a todo esto sumamos el maravilloso Plan Bolonia, impuesto a sangre y fuego, el nuevo decreto de selectividad que no hace más que dificultar el acceso a los hijos de trabajadores a la universidad etc.
nos damos cuenta de que el único objetivo de las fuerzas gobernantes en esta, nuestra democracia, entre infinitas comillas, es privatizar y elitizar la educación.

Toda esta política de privatización solo es el caldo de cultivo para acabar con los sueños de conseguir una educación pública, gratuita y laica que todos merecemos.
Sembrar el miedo, la frustración y la desconfianza entre la juventud y la clase obrera es uno de los objetivos del actual y putrefacto bipartidismo capitalista.

Actualmente, vemos cada día como en el mundo entero, se está demostrando que el capitalismo se hunde, como sale a la luz la naturaleza de este.
Los distintos gobiernos capitalistas ya están actuando, por un lado destinan millones y millones (más de lo que cualquiera de nosotros pudiésemos soñar) en reparara en capitalismo.
Y por otro lado, lanzan ataques  contra la juventud y la clase trabajadora, haciéndonos pagar a nosotros la crisis que ellos han generado (reforma laboral, aumento edad de jubilación, reforma pensiones...)

Con todo esto quiero decir, que nadie nos va a defender, que o nos defendemos solitos, o nadie va a venir a rescatarnos, y como siempre tendremos que pagarles los platos rotos a aquellos que nos controlan.
La clase obrera está siendo atacada por muchos frentes, pero bajo la bandera del pueblo hay que tratar de frenar esta ofensiva contra los intereses populares.
Como suelo escribir en repetidas ocasiones, organicemos la lucha de clase del proletariado y dirijamos esta hacia la toma del poder político por el proletariado.
Solo existe una via, el Socialismo.

Gonzo




¿Sabías que la caída del muro de Berlín provocó también una caída sin precedentes de los derechos de las mujeres de Europa del este?

Extraído del blog Antimperialista:

Habitualmente, los medios de comunicación occidentales relatan la caída del muro de Berlín y el colapso de los sistemas socialistas de la Europa Oriental como un triunfo de la democracia (la democracia burguesa), pero pasan por alto multitud de detalles, como el brutal recorte de derechos laborales, sociales y políticos sufridos por los trabajadores de los antiguos estados socialistas, especialmente, por las mujeres, algo que, por otra parte, no debería haber sucedido, si, como se empeñan en decirnos, fue la democracia la que se impuso, tras la caída del muro.

Como decía más arriba, fueron las mujeres quienes más perdieron con el colapso de los sistemas socialistas de la Europa Oriental. Veamos algunos datos.

El índice de la actividad laboral de la mujer, durante la etapa socialista, era muy elevado, concretamente representaba del 45 al 55 por ciento del conjunto de la mano de obra hasta 1989, pero con el paso a la “economía de mercado” se desarrollaron con fuerza las prácticas discriminatorias en la contratación o en la formación laboral, lo que hizo que millones de mujeres perdieran su empleo o vieran mermado su poder adquisitivo.

En relación a lo político, en los estados socialistas se imponía en los órganos de poder político una cuota mínima del 20% de participación para las mujeres, algo que fue suprimido por los nuevos códigos electorales. Ya en 1995, 18 de los 27 parlamentos de Europa del este y de la ex Unión Soviética contaban con menos del 8% de mujeres elegidas, y menos del 15% en los otros 9. En Rusia, la representación cayó del 30% (en el Soviet Supremo) al 5% en las primeras elecciones de 1989.

Pero existen otras conquistas sociales logradas en la etapa socialista que han sufrido constantes ataques, como el derecho al aborto. Estos ataques dieron lugar a que en Polonia se prohibiera el aborto en 1993, y se introdujeron múltiples restricciones al mismo en otros países.

El derecho a la sanidad ha sido otro de los que más recortes han sufrido con la envestida del capitalismo. Un ejemplo es el de los tratamientos dentales (empastes, dentaduras postizas, etc.), totalmente gratuitos durante el socialismo y hoy prácticamente inaccesibles para muchos ciudadanos.

Sobra decir que el sistema socialista, puesto en práctica por los países de la Europa del este, no era perfecto, pero indudablemente era mucho mejor que el capitalismo que tienen ahora, y si no, que se lo pregunten a alguno o a alguna de los millones de rumanos, bulgaros o rusos que tuvieron que marcharse de sus países para poder sobrevivir.

Una vez, una mujer rumana licenciada en Derecho, durante el socialismo, y que ahora se ganaba la vida en Madrid limpiando casas, me comentó: "Durante el socialismo teníamos garantizados los derechos fundamentales: trabajo, casa, educación, sanidad... (algo que, por otra parte, debe ser lo básico en una democracia), ahora todo eso es historia, en Rumanía se vive bajo la ley de la selva, gobernados por mafiosos".
Antimperialista

martes, 13 de abril de 2010

Que no caigan en el olvido.

Mañana celebramos el 79 aniversario de la proclamación de la segunda república española,
aquella que en el año 1936, fue atacada por las ardas Católico-fascistas, desencadenando aquella incivil guerra, que una vez terminada trajo consigo 40 años de férrea y represiva dictadura por parte de aquel señor llamado Francisco Franco.
Mañana pues, saquemos con orgullo esa hermosa bandera representativa del único periodo en la historia de España con verdadera democracia.
Que los millones de vidas que lucharon bajo la bandera del pueblo, contra aquellos que acabaron con las ansias de libertad de este, no caigan en el olvido.
Desde aquí, mi mas humilde homenaje.

¡Por la proclamación de una tercera república socialista de carácter confederal!




Gonzo

¿Ha fracasado el socialismo?


 Hace ya tiempo que queria poner por aqui el siguiente articulo;

¿ Ha fracasado el socialismo ?
Es la pregunta que mucha gente se hace en todo el mundo, aunque la burguesía y los imperialistas lo ponen como una aseveración: sí, el socialismo ha fracasado, dicen. Esta afirmación tajante es lo que genera la duda entre los demás.
Nosotros nos hacemos esa misma pregunta, pero además nos hacemos otra: ¿Ha fracasado el capitalismo?, e inmediatamente respondemos con la afirmativa: el capitalismo ha fracasado totalmente y no satisface ninguna de las aspiraciones de los oprimidos de los cinco continentes. Los oprimidos quieren paz y el capitalismo nos conduce a la guerra; los oprimidos tienen hambre y el capitalismo no puede ofrecerles comida; los oprimidos necesitan un trabajo y el capitalismo los conduce al desempleo; los oprimidos quieren aprender y el capitalismo los mantiene en la ignorancia, los oprimidos quieren libertad y el capitalismo los ata con pesadas cadenas de hierro,...

Ese es el terrible panorama que padecen miles de millones de personas en todo el mundo cuando se levantan cada mañana. Por eso, decir que el socialismo ha fracasado cuando el capitalismo nos muestra impúdicamente sus llagas y sus frustraciones es una verdadera aberración.
Si de ahí pasamos a preguntarnos si el socialismo ha fracasado, lo primero que habrá que concretar es en qué han fracasado los países socialistas. ¿Acaso en los países socialistas los trabajadores padecieron el desempleo? ¿Sufrieron hambre? ¿Los obreros disponían de escuelas y universidades para que sus hijos estudiaran? ¿Se embarcaron los países socialistas en guerras y agredieron a sus vecinos? ¿Podían reunirse los obreros libremente para discutir y resolver sus problemas?

Nosotros pensamos que la respuesta a todas esas preguntas es que, en esencia, el socialismo resolvió de manera favorable los problemas más acuciantes de las masas explotadas y oprimidas. Y no sólo ellos: toda la humanidad, todo el mundo salió ganando con ello; todos debemos sentirnos partícipes y orgullosos de que, por primera vez, se demostrara que el capitalismo no es el fin de la historia y que es posible construir una nueva sociedad en la que todos seamos dueños de nuestro destino para embarcarnos rumbo a la paz, la libertad y el bienestar de una manera definitiva.
El socialismo es la única alternativa
Eso es lo realmente importante: ahora y sólo ahora está comprobado que el capitalismo es la causa de nuestros problemas y que la solución está en acabar con él y construir el socialismo como paso previo hacia el comunismo, la abolición del Estado, de las clases sociales y de la lucha de clases. El socialismo no es una utopía, no es un sueño: se puede y se debe edificar. La historia demuestra que los pueblos no se suicidan, que siempre han sido capaces de juntarse para buscar soluciones a su miseria y que, inevitablemente, en todo el mundo se levantarán por millones para aplastar a la burguesía y abrir el camino hacia una sociedad nueva.

Por tanto, el socialismo no es posible, es inevitable, y nada ni nadie puede impedir su advenimiento.
Pero el socialismo tampoco es el paraíso. Los ateos ya sabíamos que el paraíso no existe pero hay algunos que empiezan a descubrir ahora que bajo el socialismo también hubo problemas, y a veces problemas importantes que si no se solucionan correctamente pueden conducirnos marcha atrás. Por tanto es importante hablar de los grandes logros históricos del socialismo, pero no podemos ocultar que también existieron deficiencias y lacras, y que todas esas deficiencias y lacras no las podemos imputar sólo al triste legado del capitalismo sino que provienen de errores cometidos por el propio socialismo.
Cuando estas cuestiones afloran en algunas reuniones, sólo se tienen en cuenta algunas experiencias concretas de algunos países socialistas, sobre todo de la Unión Soviética. Pero se olvidan habitualmente de otras, como la Comuna de París, la más antigua, aquella que Marx y Engels vivieron muy de cerca. Decimos esto porque toda esa costra de pequeño burgueses que proliferan por los diversos movimientos populares, no pretenden otra cosa que desmoralizar, sembrar el desconcierto y la confusión.
La caída de la Comuna de París de 1871, que fue una dura derrota de la clase obrera mundial, en modo alguno desmoralizó a Marx y Engels, que sacaron de ella importantes experiencias sin las cuales la Revolución de Octubre hubiera resultado imposible. No existe crisis ni descalabro revolucionario que no se pueda convertir en una victoria. Esa es también la lección que Lenin extrajo de la Revolución rusa de 1905, también fracasada.


Los comunistas no somos nostálgicos; ni podemos vivir del pasado ni tampoco tener en cuenta sólo nuestros aciertos, que, por lo demás, son muchísimos y muy importantes (más que los fracasos, por supuesto). Si hablamos del pasado es para aprender de él y eso constituye la esencia misma de nuestro movimiento. Es lo que diferencia a nuestra revolución de todas las revoluciones pasadas. Recordemos aquel pasaje que Marx escribió hace 150 años en el Dieciocho Brumario de Luis Bonarparte: las revoluciones proletarias, decía, se critican constantemente a sí mismas, sobre lo que parecía terminado, para comenzarlo de nuevo desde el principio, se burlan concienzuda y cruelmente de las indecisiones, de los lados fijos y de la mezquindad de sus primeros intentos, parece que sólo derriban a su adversario para que éste saque de la tierra nuevas fuerzas y vuelva a levantarse más gigantesco frente a ellas, retroceden constantemente aterradas ante la vaga enormidad de sus propios fines.
Los aguafiestas

Sin embargo, a muchos les gustaría que las cosas fueran de otra manera, que todo fuera como un desfile jocoso en línea recta avanzando continuamente, sin paradas, sin retrocesos y acertando en la diana con cada uno de los pasos. Pero las cosas nunca han sido así, no lo son ahora y no lo serán nunca. Quien opine de otra manera debe meditar seriamente acerca de dedicarse a sus asuntos personales porque si se examina a sí mismo se apercibirá de que no contribuye en nada, que es una carga para el movimiento, que transmite a los demás su pesimismo, su confusión y su desmoralización.
Ocurre que, la mayor parte de las veces, ese tipo de personas no tienen el coraje de reconocer su auténtico estado de ánimo y echan la culpa a los demás, especialmente a los trabajadores. Ellos se consideran a sí mismos personas conscientes, comprometidas y abnegadas en la lucha; el problema es que las masas están muy atrasadas, son egoístas y están muy influenciadas por el capitalismo, el consumismo y la buena vida. Según este criterio -tan extendido- el problema no estaría en la vanguardia sino en las masas.
Pues bien, eso no solamente es falso sino que la divulgación de ese tipo de opiniones erróneas es profundamente corrosiva, y por supuesto, es impropio de revolucionarios. Nosotros estamos convencidos de que las masas se levantarán contra el capitalismo, y lo que nos preguntamos a nosotros mismos cada día es lo siguiente: cuando eso suceda, ¿estaremos preparados para cumplir con nuestra obligación de comunistas, de vanguardia revolucionaria? ¿Conseguiremos estar a la cabeza de ese movimiento? ¿Seremos capaces de orientar las luchas del proletariado y encaminarlas hacia el aplastamiento de la burguesía y su Estado?
Por eso nosotros, los comunistas, con quienes debemos ser críticos no es con las masas sino con nosotros mismos, con lo que decimos y hacemos, y nos convertiremos en un atajo de canallas de la peor especie cuando pretendamos justificarnos con el atraso de los demás, de la inmensa mayoría (por real que pueda ser ese atraso).

¿Quién está realmente atrasado?
Esa postura nuestra explica, además, el mismo atraso del movimiento de masas. Veamos; quizá haya quien piense que ese atraso brota espontáneamente, que las masas son atrasadas por su propia naturaleza o por ignorancia. También hay quien está convencido de que las masas están atrasadas por influencia de la propaganda burguesa y la televisión.
Todo eso no es que sea mentira; es que es sólo un parte de la verdad que tiene que ser complementada con la otra: las masas también están frustradas y desmoralizadas por las múltiples traiciones que han observado a su alrededor durante muchos años. Y éste es el aspecto del que nadie quiere hablar y, por tanto, a nosotros nos corresponde sacar a la luz los trapos sucios. Seamos claros: desde 1939, en condiciones terribles, los obreros españoles han ofrecido un ejemplo inaudito de resistencia abnegada contra el fascismo; lo dieron todo y murieron miles en la lucha. Sólo durante la transición el fascismo asesinó a tiro limpio a más de 500 antifascistas y, sin embargo, ¿qué vieron los obreros a su alrededor? ¿qué actitud tomaron aquellos que se proclamaban como su vanguardia? ¿Se pusieron a la cabeza de la lucha o la escondieron debajo del ala? ¿Acaso esas cicunstancias no influyen sobre el estado de ánimo actual de las masas?
Todo esto nos lleva, otra vez, al punto de partida: el problema no son las masas sino la vanguardia, el cúmulo de derrotismo, de confusión y de desmoralización que los que se consideran a sí mismos como personas conscientes están transmitiendo a su alrededor. A pesar de la inmensa confianza que las masas tenían depositada en los países socialistas y en las organizaciones comunistas, el revisionismo lleva traicionando al movimiento obrero desde 1956. 
Es lógico que las masas nos miren con desconfianza. ¿Murieron un millón de combatientes en la guerra contra el fascismo para que quince años después los comunistas se reconciliaran con ellos? Bastante heroico fue que a pesar de ello, a pesar de la traición revisionista, los obreros siguieran adelante durante muchos años a tientas, de manera espontánea.

Reflexionemos un poco: en ningún país del mundo el socialismo ha sido derrotado por el capitalismo, sino todo lo contrario. Las masas han ganado todas las guerras que han emprendido contra sus opresores porque son invencibles. Sólo hay una cosa para la cual se ha demostrado que las masas no están preparadas: la traición desde sus propias filas, la puñalada por la espalda de todos aquellos que se proclaman como sus mejores defensores, de los que se llenan la boca de frases marxista-leninistas aprendidas de memoria.
Con respecto a esto sólo queremos añadir una cosa a lo mucho que venimos hablando desde nuestros mismos orígenes: hay quien piensa que no se debe ser sectario para evitar que muchos luchadores valiosos se queden fuera del partido comunista. Eso es cierto, pero hay que tener en cuenta que los mayores problemas que viene padeciendo el movimiento obrero no provienen precisamente de ese tipo de errores sectarios sino precisamente de que todos esos sujetos tan valiosos resultan finalmente no ser tales y estarían mejor apartados de las filas revolucionarias. Una larga experiencia histórica demuestra que los auténticos revolucionarios acabamos encontrándonos, por lejanos que estemos. A veces, sin saber unos de la existencia de los otros, el enemigo nos junta en las mismas barricadas. Si no nos encontramos es porque no estamos en la misma lucha y entonces no merece la pena que nos engañemos hablando de una falsa unidad entre nosotros.

Por lo tanto, es claro que eso no es lo más importante. Lo importante es justamente lo contrario, a saber, que en España el fascismo no aplastó al glorioso Partido Comunista y que en la URSS el imperialismo tampoco lo logró. Los problemas vinieron desde dentro, porque estaba dentro quien no debía, no porque estuviera fuera quien debía estar dentro. Esto ya lo sabíamos desde que Lenin estableció aquella frase paradójica tan olvidada: "un partido comunista se fortalece depurándose."
Todos hemos leído muchas veces que las famosas depuraciones de Stalin cercenaron a la dirección bolchevique, hasta el punto de que se quedó él solito al frente. Pero si examinamos la experiencia historica de cualquier revolución, sucedió lo mismo en cualquiera de ellas. ¿Acaso en la revolución francesa no rodaron las cabezas de los propios revolucionarios además de las de los marqueses? ¿No sucedió eso mismo en México? ¿Por qué ocurre esto? ¿Es ese drama responsabilidad de los propios revolucionarios?
Son las masas las que hacen la revolución
La respuesta a esas preguntas, a nuestro modo de ver, es la siguiente: la revolución no la hacen los comunistas sino las masas. Como su propio nombre indica, las masas es un conglomerado heterogéneo de millones de personas que se han lanzado a la batalla por la necesidad y la desesperación de su situación. Cada una de esas personas que arriesga su vida en la lucha tiene problemas concretos y urgentes de la más variada especie para los que reclama una solución. Justamente los problemas provienen cuando se trata de determinar no solamente cuál es la solución de cada problema sino cómo alcanzarla. Entonces todas las revoluciones han visto abrirse múltiples alternativas, cada una de la cuales se presenta como la solución por antonomasia. ¿Por qué esas alternativas no pueden discutirse serenamente y resolverse de manera pacífica? Aunque la burguesía diga lo contrario, los comunistas somos partidarios de resolver todos los problemas de la revolución de forma pacífica. Pero -parece tonto decirlo- hablar de la revolución es sólo hablar de la mitad de la cuestión; la otra mitad es la contrarrevolución. Una revolución desata una feroz contrarrevolución y desde hace siglos los burgueses son maestros en el arte de la mentira, el engaño, la manipulación, la infiltración y el enfrentamiento. Si sabemos que esto lo hacen ahora, cuando tienen todo el poder en sus manos, ¿qué no harán cuando se vean privados de él? Lo harán todo: sacarán a los tanques, lanzarán misiles con cabezas radiactivas y no les importará organizar una carnicería de enormes dimensiones para salirse con la suya.

La contrarrevolución impide que los problemas se solucionen (ahora y luego) de manera pacífica. Así ha sido siempre y -lamentablemente- así seguirá siendo en el futuro. Engañaríamos a los trabajadores si les dijéramos otra cosa y nosotros mismos debemos estar preparados para esa eventualidad porque dialogar es fácil pero para lo otro hay que aprender a disparar los cañones.
Esa es la raíz también del hundimiento de los países socialistas (que no hay que confundir con el hundimiento del socialismo). Hay quien cree que el socialismo es un modo de producción, un punto de llegada cuando, en realidad, el socialismo no es más que una fase de transición hacia el verdadero punto de destino, que es la abolición de las clases, de la lucha de clases y, por tanto, de todos los Estados, de la violencia y de toda forma de poder y de opresión de un hombre sobre otro. Nosotros queremos llegar ahí; el socialismo es sólo el trayecto. Quizá muchos hablen del fracaso del socialismo porque no saben lo que es el socialismo y se imaginen -en su infinita ingenuidad- que tras hacer la revolución en 1917 Rusia era un país socialista en 1918. Obviamente eso no sucedió así porque el socialismo es una etapa de transición que requiere un tiempo para su edificación durante el cual actúan fuerzas -como ya hemos dicho- de muy distinta naturaleza. Unas empujan hacia adelante y otras empujan hacia atrás. En la Crítica del Programa de Gotha, Marx ya decía que el socialismo se crea sobre las ruinas del capitalismo y por lo tanto, presenta todavía en todos sus aspectos, en lo económico, en lo moral y en lo intelectual, el sello de la vieja sociedad de cuya entraña procede. Como los satélites espaciales, el primer problema del socialismo es despegar, romper con la inercia del pasado y con la ley de la gravedad que nos sujeta a la tierra. Sin eso no podemos alcanzar el cielo.
Pero luego resulta que el cielo al que llegamos no es el que describe la Biblia y que aparecen nuevos problemas y nuevos antagonismos que también hay que saber resolver de manera adecuada porque si nos desviamos sólo un milímetro de la trayectoria precisa, en lugar de ir a la Luna acabamos en Júpiter o, lo que es peor, volvemos a caer en la Tierra. Si no se despega, ni se rompe total y absolutamente con el capitalismo y cada una de sus lacras, si las contradicciones de todo tipo que el socialismo engendra no se solucionan correctamente, si la revolución se adormece, los problemas se irán acumulando hasta hacerse insolubles. El capitalismo no es el fin de la historia y el socialismo tampoco. La historia no se detiene nunca. Cuando los países socialistas no avanzaban en realidad estaban retrocediendo, no sólo por la presión imperialista sino porque a ella se le unieron los errores propios, creando una correlación de fuerzas muy desfavorable que los acabó sepultando.


La tarea no es nada fácil. Pero es más fácil para nosotros de lo que fue para los parisinos en 1871 o los soviéticos en 1917. Ahora sabemos mucho más y podemos seguir aprendiendo de su experiencia, podemos seguir discutiendo y llegaremos a una comprensión mucho mejor, no para ser unos eruditos sino para mejorar lo que ellos hicieron, evitar sus errores y multiplicar sus gigantescos éxitos.
La Comuna de París sólo duró unas semanas; la Unión Soviética duró cuarenta años; el siguiente durará cuarenta siglos. El socialismo no solamente no ha fracasado sino ha puesto a toda la humanidad en las más altas cumbres jamás alcanzadas. Tenemos motivos para ser muy optimistas.


lunes, 12 de abril de 2010

Los jóvenes no nos vamos de casa porque no queramos, sino porque no podemos.

 Extraido del blog Pueblo Aragonés

Me resultan indignantes las diversas posiciones de la burguesía acerca de la triste realidad de que los jóvenes no podamos irnos de la casa de nuestros padres hasta edades bastante avanzadas.

La mayor parte de las ocasiones nos responsabilizan a nosotros y nosotras sobre este hecho. Dicen que no nos vamos "por vagueza", "por irresponsabilidad", "porque no damos palo al agua"... ¡mentira!

No nos vamos de casa antes porque no podemos. Ahora mismo no hay trabajo, y sin trabajo no hay dinero. Sin dinero no hay alquiler ni piso ni alimentación, ¿cómo nos vamos a emancipar?

Trabajas mientras estudias para crear una riqueza insuficiente sin estabilidad laboral alguna. Dificil es tomar la decisión de "irte de casa" si no tienes un trabajo fijo que te permita hacer planes sobre tu vida a largo plazo. Y además de dificil, demasiado arriesgado.

El precio de los pisos en alquiler o en compra es demasiado elevado conforme a lo que cobramos los jóvenes. Nos vemos obligados a seguir viviendo en casa de nuestros padres ¡aunque no queramos!

Así es que se retrasa la edad en la que establecemos relaciones estables y/o nos casamos... se retrasa también la edad en la que tenemos nuestros primeros hijos...

Lo sorprendente no es que no nos vayamos de casa, sino que siendo tan deprimente la situación actual de la juventud, los gobernantes no hagan nada para cambiarlo.

Pero qué van a saber sobre la realidad que vivimos los jóvenes obreros si ellos ni siquiera pertenecen a la realidad de la clase trabajadora, si sus hijos no tienen ningún problema, sus salarios son muy elevados y viven en las prestigiosas urbanizaciones de las ciudades alejadas de los barrios obreros.

¡Fuera ya el gobierno burgués! Los jóvenes queremos compaginar nuestro trabajo con nuestros estudios. Queremos tener empleos dignos y no vivir precariamente.

La burguesía miente, extiende sobre la conciencia popular ingentes cantidades de falacias. Nuestra labor es combatirlas, ofrecer alternativas y acabar con el capitalismo.

¡Adelante la juventud obrera y comunista!

Jota

viernes, 9 de abril de 2010

Arcosur, urbanismo, sosteniblidad, vivienda y futuro.

Articulo extraido del blog Pueblo Aragonés.
Y destaco especialmente este articulo, porque me pilla en medio, es decir, tengo contacto con la situacion que se describe, y realmente, el camarada Jota no lo podria haber plasmado mejor.


No es la primera vez que paso por la futura urbanización de ArcoSur, en construcción actualmente. Observo la cantidad de tierra removida, los camiones y máquinas utilizadas para su edificación y me pongo malo.

¿Los ciudadanos y las ciudadanas demandamos la construcción de 21.148 viviendas en un barrio nuevo de 4.353.388 m2 de extensión? (1)
Fotografía aérea de las obras de Arcosur tomada en agosto del 2009.

Fotografía aérea de las obras de Arcosur tomada en agosto del 2009.

Como bien es sabido, en la actualidad estamos sufriendo una crisis económica que está repercutiendo muy seriamente en la economía de las familias trabajadoras. ¿Con quién pretenden llenar esas 21.150 viviendas nuevas? ¿con familias burguesas?

La oferta puede incrementar, pero si no crece la demanda al mismo ritmo, el mercado quedará totalmente desequilibrado. Demasiado seguros están de que van a llenar esa enorme cantidad de viviendas.

Haciendo un cálculo aproximado sobre el número de personas que pueden entrar a vivir en ese barrio (2), podemos concluir que el número de personas que habitarán el nuevo barrio será de 52.870.

52.870 personas son el 3,92 % de las personas que habitan actualmente Aragón. No existe ni una sóla población en Aragón, al margen de Zaragoza, con semejante número de habitantes.
Hay centenares de viviendas vacías ya construídas en Zaragoza y, en cambio de ocuparlas, se dedican a construir nuevas sólo para contentar a los empresarios burgueses de la construcción, del sector inmobiliario y del sector bancario (pocas familias pueden vivir en una casa nueva sin tener que hipotecarse para largos años).

¿Y acaso es sostenible montar un nuevo barrio a 10 km del centro de Zaragoza (tomando como centro el Paseo Independencia: ver cálculo)?
En llegar desde ArcoSur al centro de Zaragoza se tarda 30 minutos en coche (contando con el elevado tráfico). Andando, según Google Maps, alrededor de una hora y media. Es una auténtica aberración hacer un nuevo barrio a 10 km de Zaragoza.

Por no analizar las consecuencias de la destrucción de 435,3388 hectáreas de terreno (la mayoría cultivable). Aún recuerdo cuando iba con mi padre en bici por aquellos parajes a las afueras de Zaragoza... campos y campos, los confines de Zaragoza ¡y ahora va a ser un barrio más!
Imagen orientativa de cómo quedará Arcosur extraída de la web oficial del Ayuntamiento.

Imagen orientativa de cómo quedará Arcosur extraída de la web oficial del Ayuntamiento.

Pero volvamos a las cifras relativas al número de habitantes de este nuevo barrio, volvamos a preguntarnos de dónde sacarán tanta gente en tiempo de crisis.

12.689 serán viviendas de protección oficial (VPO), las 8.459 restantes serán libres. ¡Ajá! Así es como conseguirán llenar el nuevo barrio... las viviendas de protección oficial, al tener un precio más bajo del habitual por estar subvencionadas (en parte) por las instituciones, serán el principal recurso de las familias de trabajadores con rentas bajas (la mayoría).

Las familias trabajadoras se verán obligadas a vivir a 10 km del centro de Zaragoza para tener una vivienda digna ya que de otra manera no podrían pagársela. Así es que el barrio se irá poblando progresivamente.

Pero, ¿esa gente de dónde saldrá? ¿aparecerán por arte de magia? Desde luego que no, serán familias que actualmente viven en el centro de Zaragoza o en barrios cercanos al centro.

De todas formas, dudo que con las familias trabajadoras de Zaragoza puedan llenar estos nuevos barrios (añadiendo Valdespartera como otro "nuevo barrio periférico"), ¡habrá que importar mano de obra rural! Los trabajadores y trabajadoras residentes en los pueblos se ven obligados a emigrar a Zaragoza para encontrar trabajo, así como para estudiar.

¡El nuevo barrio de Arcosur se llenará con los emigrados del medio rural y los zaragozanos expulsados del centro por la "planificación" urbana de tipo capitalista! Hemos obtenido la solución a nuestra pregunta.

¿Y qué será del medio rural aragonés y del centro de Zaragoza?

Respecto a Zaragoza, los barrios céntricos quedarán menos habitados y el precio de las viviendas se inflará. Así sólo los ricos podrán pagarlas y vivir alli; el centro se convertirá casi exclusivamente en un barrio de oficinas, por un lado, y de viviendas de lujo, por otro, donde vivirá la burguesía.

La clase trabajadora quedará relegada a los nuevos barrios periféricos (igual que hace 200 años, para que luego digan que ha cambiado mucho desde la época de Marx y Engels).

Respecto al medio rural aragonés, quedará completamente vacío. Sólo resistirán allí el número mínimo de personas para mantener los servicios básicos y trabajar en el campo. Habrá excepciones, como en la mayor parte de las capitales de comarca que habrá más actividad industrial y terciaria, pero en la mayoría de los pueblos de tamaño medio y pequeño así será.

De esta manera, será mucho más posible construir Gran Scala, Motorland y otros macrocomplejos capitalistas. Al estar vacío el medio rural, será la excusa perfecta para simular "rehabilitarlo" (3) y también para edificar esas macro-construcciones.

Una parte de la clase trabajadora aragonesa está destinada a vivir en Zaragoza. Otra parte ser verá obligada a emigrar ya que en Aragón, ni siquiera en Zaragoza, hay trabajos para todo los trabajadores de profesiones variopintas. Y un porcentaje muy reducido, de un perfil educativo bajo y con pocos recursos, deberá quedarse en el medio rural para mantener la actividad básica necesaria para abastecer tanto a Zaragoza como al resto del territorio.

Jota


(1) Todos los datos acerca del número de viviendas, el tipo de viviendas y la superficie de Arcosur han sido extraídos de la página web habilitada por el Ayuntamiento de Zaragoza con el objetivo de promocionar este nuevo barrio.
(2) Calculando una media de 2,5 personas por vivienda.
(3) No considero que el plan de rehabilitación del medio rural consista en construir aberraciones urbanísticas. Además de que éstas no proporcionan empleo estable y la mayor parte de las personas viven en Zaragoza a pesar de trabajar fuera.

miércoles, 7 de abril de 2010

Los chikos del maiz denuciados por VCT ante la audiencia nacional

Hace escasos minutos al conectarme a una de estas redes sociales (mina de información para los cuerpos represivos del estado, todo hay que decirlo) leo en el Nick de un camarada, que han denunciado a los Chikos del Maíz, Conocido grupo de rap, con letras Marxistas-leninistas, sin pelos en la lengua y sin miedo a decir las verdades, ante la audiencia nacional.
Los responsables de esta denuncia son como  era de esperar, una de estas emergentes plataformas, racistas, ultra católicas y fascistas que luchan  por "los derechos de las víctimas del terrorismo", VCT (Voces contra el terrorismo)
De esta hipocresía podríamos hablar largo y tendido, pero a los que vamos.

Así, después de conocer la noticia, a uno le queda la duda de que ¿cómo es posible que los mismos que "defienden a las victimas del terrorismo" y son el "ejemplo a seguir", nos acribillen con palabras como democracia, libertad de expresión… y nos quieran dar ejemplo de conducta moral, después de ver como ellos intentan cortar la libertad de aquellos que dicen la pura realidad?
Esto solo tiene un nombre HIPOCRESIA

Pero lo profundo del tema y preocupante, es que estos engendros mentales que se dedican a hacer plataformas y !a veces hasta partidos! (Miremos a Rosa Díez y UPD) no están solos...
Todo esto es la punta de lanza de la dictadura capitalista del burgués..
El capitalismo utiliza el fascismo, el racismo... como instrumentos para mantener el orden establecido, cortando la cabeza a aquellos que la intentar sacar...
En cierto modo esto no es más que la aristocracia continuista del fascismo implantado por franco, eso sí, con la máscara de democracia...
A esto llevan las "transiciones", a que nada cambie o empeore aun mas...

Pero el caso de los Chikos del Maíz, no es único, otros grupos como Sociedad alcohólica también fueron acusados en su momento de "Terroristas"...
Pero bueno, esperemos que la denucia se convierta en nada, y este magnifico grupo de rap revolucionario, siga adelante con sus geniales y ciertas letras.
Desde aquí todo el apoyo del mundo.
 
Asi que como conclusión, pienso que si no podemos decir lo que pensamos, si a aquellos que gritan contra las injusticias y barbaries de este sistema, se le acorrala e intenta machacar, ¿no es hora de cambiar las cosas?
¿No es hora de tomar otro rumbo?
Solo hay una salida, el socialismo.
Utilicemos la guía del Marxismo-leninismo para construir algo mejor.

Socialismo o barbarie.


Dejo algunos videos con canciones de esto fenomenos;










Gonzo

Burguesía, proletariado y capitalismo: lenguaje del siglo XXI.

 Extraido del blog PuebloAragonés

Seguro que más de uno, al leer nuestro blog, habréis reflexionado acerca del lenguaje que los redactores usamos para referirnos a la realidad social.

¡Qué anticuado y raro queda nominar burguesía y proletariado a las dos clases sociales antagónicas! ¿Capitalismo? ¿pero eso aún existe?


Hace apenas tres años, en época de pleno auge productivo, los neoliberales tachaban la palabra capitalismo como referente al sistema económico vigente e instaban a denominarlo economía de libre mercado.

Supuestamente, el neoliberalismo, la más avanzada forma de capitalismo burgués, se iba a regular completamente sólo (a través la ley de la oferta y la demanda) y la crisis económica era totalmente improbable. Evidentemente, los burgueses hacen análisis económicos como les viene en gana, siempre mirando para su bolsillo y sin hacer un análisis concienzudo de su propio sistema económico.

Si así lo hicieran caerían en una grave contradicción inasumible para su sensibilidad social: observarían que su sistema está agotado y que no puede deparar más que desastres. El capitalismo se basa en la denominada anarquía de la producción. Llega un momento en que existe una sobreproducción y un sobreendeudamiento en el mercado. Si existen demasiados productos en el mercado y no existen consumidores quienes los adquieran, el mercado entra en crisis. Un claro ejemplo es que la que sufrimos actualmente.

Los comunistas y las comunistas denominamos capitalismo a aquel sistema social basado en la división de la población en dos clases sociales: la burguesía y el proletariado (o clase trabajadora).

La burguesía es propietaria de los medios de producción y genera beneficio a través de ello. El proletariado, al no poseer de los medios de producción, se ve obligado a vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario.

El burgués, propietario de los medios de producción, pone a disposición del trabajador (proletario) los medios de producción, trabajando este último para él. La producción material y/o inmaterial que el trabajador crea a través de su fuerza de trabajo (utilizando los medios de producción), pertenece al burgués por el hecho de poseer éste los medios de producción.

La diferencia existente entre la cantidad de trabajo realizada por el proletario y la cantidad de trabajo que el burgués le paga como salario, se denomina plusvalía.

Con esa plusvalía, el burgués obtiene un beneficio que va reproduciendo constantemente: progresivamente se va enriqueciendo. Por otro lado, el trabajador puede obtener un salario elevado, pero hemos de ser conscientes de que normalmente ese salario será elevado en medida que la explotación laboral que éste sufra sea más elevada.

¿Cómo se consigue la propiedad de los medios de producción? Para tener la propiedad de los medios de producción es necesario haber acumulado una cantidad de capital suficiente como para adquirirlos y mantenerlos.

Para la inmensa mayoría de la población es imposible adquirir medios de producción, éstos y éstas son la mayoría de los trabajadores y las trabajadoras. No obstante, hay ciertas excepciones.

Existen trabajadores y trabajadoras bien remunerados/as que consiguen acumular suficiente capital como para adquirir medios de producción y establecerse como autónomos o pequeños empresarios. No olvidemos que los autónomos no dejan de ser trabajadores, trabajadores no asalariados pero trabajadores.

Pero seamos realistas, el número de personas que pueden convertirse en autónomos o pequeños empresarios, que pueden dejar de ser asalariados, es mínima comparada con la cantidad de asalariados existentes totalmente incapacitados para cambiar su condición social.

La propaganda burguesa nos bombardea con casos excepcionales en los que ésto ocurre ya que le interesa en gran medida estos ejemplos: son una especie de sueño americano. Pero en realidad, como hemos dicho, estos casos son muy aislados. Pocos asalariados pueden dejar de trabajar para otros. Luego también hay otros que a pesar de establecerse en un primer momento como autónomos o pequeños empresarios, por falta de capital fracasan en su intento y deben retornar al mercado laboral tras una corta aventura. Ésto está ocurriendo abundamente en estos tiempos de crisis. Los medios de producción se van concentrando cada vez más en un pequeño núcleo de personas. Marx ya lo apuntaba hace dos siglos.

Áquellos que son propietarios de grandes empresas tienen una larga tradición empresarial detrás. En muchos casos son hijos de capitalistas. Han heredado las empresas de sus padres y el capital suficiente para mantener la enorme cantidad de medios de producción que poseen.

Los poseedores de los medios de producción son los burgueses. Los grandes burgueses poseen una enorme cantidad de medios de producción, los pequeño burgueses no poseen apenas unos cuantos. Los autónomos son una categoría especial de trabajadores cercanos a la pequeña burguesía pero sin entrar dentro de ella.

Los proletarios o trabajadores somos, literalmente: los que tenemos que ir a currar para nuestro patrón a cambio de un salario. Más alto o más bajo el salario, depende del trabajo que realices, de tu convenio laboral... depende de cuánto estés explotado o explotada.

El capitalismo es el sistema que se encarga de mantener la explotación del hombre por el hombre: del burgués al trabajador. Por eso el capitalismo es incoherente con las aspiraciones de los trabajadores y las trabajadoras, hay que cambiarlo.

La explotación capitalista aliena al trabajador y a la trabajadora, los embrutece y enajena. La alternativa al capitalismo es el socialismo. El socialismo que rompe con la explotación capitalista: ésa es nuestra primera lucha.

El socialismo consiste en el establecimiento de un estado en el que dominen los trabajadores y las trabajadores sobre el resto de la sociedad (la burguesía). En el capitalismo, como ya hemos comentado, son los burgueses quienes dominan sobre nosotros: los trabajadores.

Hemos de tener en cuenta que el Pueblo Trabajador somos la inmensa mayoría de la población: alrededor de un 90% del total, ¿acaso no es democrático que la mayoría domine sobre la minoría?

¡Actualmente la inmensa minoría nos está explotando a la inmensa mayoría! Nuestro objetivo, el objetivo del socialismo, es eliminar la explotación del hombre por el hombre. Al arrebatar los medios de producción a la burguesía y ponerlos en nuestras manos (en manos del Pueblo Trabajador, de la colectividad) los organizaremos de la manera más correcta que consideremos. De ahí la necesidad del Partido Comunista, el Partido de los trabajadores y trabajadoras que defienda los intereses de todos los trabajadores y las trabajadoras.

El Partido, integrado por los elementos más conscientes del Pueblo Trabajador, organizará el estado socialista y los medios de producción para obtener el mayor beneficio social posible.

El beneficio capitalista dejará de ser el objetivo principal de la producción, en el socialismo el objetivo principal es el beneficio social, de la colectividad... repercutiendo de manera directa a la felicidad de los trabajadores y las trabajadoras, de las personas.

Sanidad pública y gratuita, pleno empleo, transportes y formas de comunicación estables y satisfactorias, una educación de calidad y pública, una vivienda para todos y todas, vacaciones aseguradas y pagadas por el estado, igualdad real entre hombres y mujeres, una jubilación segura y digna, elevadas tasas de producción basadas en el trabajo humano y no en la especulación con dinero ficticio... son sólo algunos de los éxitos que los diversos sistemas socialistas han conseguido durante la historia.

Sin perder el objetivo final: la extinción del estado y la vida colectiva. Nuestra lucha: el comunismo.

No pueden tacharnos de burócratas si nuestro más fiel principio es la eliminación del estado. Evidentemente, lejos del infantilismo, no se puede eliminar de golpe: es totalmente infructuoso, temerario y contrarrevolucionario.


Aquí acaba un pequeño resumen de qué es el capitalismo, cómo funciona y cuál es su alternativa real hacia un mundo justo y libre.

Espero haber sido lo más correcto y científico posible.

Jota
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